Testimonio
Erwin Sorto Mejia (Enero 5, 2004)
erwinsorto@hotmail.com
Antes creía que los Romanos mataron a Jesús, luego
descubrí que fueron los Judíos quiénes lo
condenaron (autores intelectuales) pero hoy me doy cuenta que
por mis pecados murió en la cruz a fin de que yo viviera,
que él es el Hijo de Dios.
El alcoholismo estaba perturbando mi vida, de modo que me dominaba
ya no podía controlar la bebida, fue por eso que busqué
la ayuda de Dios, una palabra, algo que me ayudara a salir de
la esclavitud.
Dios me contestó, me libró del alcoholismo, me enseño
su palabra, me llevó a la iglesia, me enseñó
a comunicarme con él por medio de la oración, esto
resultó que yo testificara pública y personalmente
mi experiencia, mi relación personal, mi alabanza y adoración
a él. Aprendí que la Biblia es la palabra de Dios,
la norma de fe y conducta de los creyentes.
En un inicio todo fue muy emotivo, pero luego descubrí
que mi problema no era sólo el alcoholismo sino también
el pecado que mora en mí, me rebelé, porque hay
cosas que se ven pero las que sólo uno conoce como que
es más difícil cambiar.
A partir de ese momento como que mi relación con Dios había
cambiado, me ayudó pero no congeniábamos, existían
cosas que me agradaban pero que a él no, era demasiado
tarde, no podía evitarlo, ya lo conocía, no podía
obviarlo, había entrado en mi corazón, me mostró
su grande amor, su Espíritu Santo, que ha hecho morar en
mí, me anhela celosamente y no me deja en paz hasta que
hago su voluntad, confesando y pidiéndole perdón
por mis errores y tratando, con su ayuda, de no ofenderlo ya más,
porque ambos sufrimos.
Esa es mi relación con Dios, para mí la iglesia
no es más que el lugar donde nos reunimos personas semejantes
con el propósito de adorarle y alabarle, testificar acerca
de él, lo que ha hecho y significa para nosotros, compartir
conocimientos, enseñanzas y otras cosas que algunas aceptamos
otras no, pero en fin lo que importa es que hagamos la voluntad
de Dios.
Cada grupo o persona tiene su forma particular de adorar y alabar
a Dios, esta debe ser verdadera, si se quiere agradarle, caso
contrario es pura apariencia, deseo de impresionar a los demás.
A este respecto los creyentes tienen la Biblia que es su norma
de fe y conducta.
Sencillamente eso es, ir más allá es profundizar,
es entrar en el campo de la teología, de interpretaciones
diversas, las cuales conviene conocer reteniendo los buenos aportes
que nos ayuden a mejorar nuestra relación con Dios, sin
olvidar también que debemos amar a nuestro prójimo,
lo cual es no hacerle daño y apoyarle en todo lo que nos
sea posible.
Cristianos Unidos
y Yeshuanet.com @ 2002
|