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EL
LIBRO DE ENOC
Capítulos 1 - 21
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Capítulo 41
1 Después vi todos los misterios de los cielos y cómo
el reino está dividido y cómo las acciones de los
humanos son pesadas en la balanza.
2 Allí vi la habitación de los elegidos y la morada
de los santos y mis ojos vieron a los pecadores cuando eran expulsados
de allí porque rechazaron el nombre del Señor de los
espíritus y no podían quedarse a causa del castigo
que procede del Señor de los espíritus.
3 Allí mis ojos vieron los misterios del relámpago
y del trueno; y los secretos de los vientos y cómo se distribuyen
para soplar sobre la tierra; y los secretos de las nubes y el rocío,
de dónde proceden en ese lugar y desde dónde saturan
el polvo de la tierra.
4 Allí vi las cámaras cerradas desde donde son distribuidos
los vientos, el depósito del granizo y del viento, el depósito
de la neblina y las nubes que revolotean sobre la tierra desde el
comienzo del mundo.
5 Y vi las cámaras del sol y de la luna, de dónde
proceden y hacia dónde regresan, y su maravilloso retorno;
cómo el uno es superior a la otra; su magnífica órbita
y cómo no se alejan de ella y mantienen fielmente el juramento
que han hecho uno a otro.
6 El sol sale primero y sigue su ruta según el mandamiento
del Señor de los espíritus, cuyo nombre es poderoso
por los siglos de los siglos.
7 Y después de eso vi el camino oculto de la luna y el visible
y ella cumple el recorrido de su camino en ese lugar de día
y de noche; y uno mantiene una posición opuesta al otro,
ante el Señor de los espíritus. ellos dan gracias
y alaban sin descanso, porque para ellos dar gracias es descansar.
8 El sol gira frecuentemente para bendecir, o para maldecir y el
recorrido de la ruta de la luna es bendición para los justos
y tinieblas para los pecadores, en el nombre del Señor, que
ha separado la luz de las tinieblas, ha repartido los espíritus
de los humanos y ha fortalecido los espíritus de los justos
en nombre de su justicia.
9 Porque ningún ángel lo impide y ningún poder
es capaz de impedirlo, porque Él cita un juicio para todos
ellos y los juzga a todos ante Él.
Capítulo 42
1 La Sabiduría no encuentra un lugar donde pueda habitar,
entonces su casa está en los cielos.
(Pr 9:1)
2 La Sabiduría fue a habitar entre los hijos de los hombres
y no encontró sitio. Entonces la Sabiduría ha regresado
a su hogar y ha tomado su silla entre los ángeles.
(Pr 8:1-4; Jn 1:11)
3 Y la injusticia ha salido de sus cuevas, ha encontrado a los que
no buscaban y ha habitado entre ellos, como la lluvia en el desierto
y como el rocío sobre la tierra sedienta.
(Pr 2:12-19)
Capítulo 43
1 Después vi otros relámpagos y estrellas del cielo
y vi cómo Él las llamaba por sus nombres y ellas le
ponían atención.
2 Y vi cómo ellas eran pesadas en balanzas justas, de acuerdo
con su luminosidad, sus dimensiones y el día de su aparición
y cómo su movimiento genera relámpagos; y vi su curso
de acuerdo con el número de los ángeles y cómo
se guardan fidelidad entre ellas.
3 Le pregunté al ángel que iba conmigo y me mostró
los que estaba oculto: "¿Qué es eso?".
4 Me dijo: "El Señor de los espíritus te ha mostrado
su parábola; estos son los nombres de los santos que viven
sobre la tierra y creen en el Señor de los espíritus
por los siglos de los siglos.
Capítulo 44
1 Vi también otros fenómenos relativos a los relámpagos:
cómo algunas estrellas surgen, llegan a ser relámpagos
y no pueden abandonar su nueva forma.
Capítulo 45
1 "Ésta es la segunda parábola, acerca de quienes
rechazan la comunidad de los santos y al Señor de los espíritus.
2 "Ellos no subirán al interior del cielo ni volverán
a la tierra, tal será la suerte los pecadores que han renegado
del nombre del Señor de los espíritus a quienes tú
has reservado para el día del sufrimiento y la tribulación.
(Pr 2:22)
3 "En este día mi Elegido se sentará sobre el trono
de gloria y juzgará sus obras; sus sitios de descanso serán
innumerables y dentro de ellos sus espíritus se fortalecerán
cuando vean a mi Elegido y a aquellos que han apelado a mi nombre
glorioso.
4 "Entonces, haré que mi Elegido habite entre ellos; transformaré
el cielo y lo convertiré en bendición y luz eternas;
5 transformaré la tierra y haré que mis elegidos la
habiten, pero los pecadores y los malvados no pondrán los
pies allí.
6 "Porque he abastecido y satisfecho con paz a mis justos y los
he hecho vivir ante mí; pero el juicio de los pecadores es
inminente, de manera que los destruiré en la faz de la tierra".
Capítulo 46
1 Allí vi a alguien que tenía una Cabeza de los Días
y su cabeza era blanca como lana; con Él había otro,
cuya figura tenía la apariencia de un hombre y su cara era
llena de gracia como la de los santos ángeles.
(Dn 7:9,13; Ap 1:13,14)
2 Le pregunté al ángel que iba conmigo y que me mostraba
todas las cosas secretas con respecto a este Hijo del Hombre: "¿Quién
es éste, de dónde viene y por qué va con la
Cabeza de los Días?".
3 Me respondió y me dijo: "Este es el Hijo del Hombre, que
posee la justicia y con quien vive la justicia y que revelará
todos los tesoros ocultos, porque el Señor de los espíritus
lo ha escogido y tiene como destino la mayor dignidad ante el Señor
de los espíritus, justamente y por siempre.
(Dn 7:14; Mt 24:30, 26:64; Mc 13:26, 14:52; Lc 21:27, 22:69)
4 "El Hijo del Hombre que has visto, levantará a los reyes
y a los poderosos de sus lechos y a los fuertes de sus tronos; desatará
los frenos de los fuertes y les partirá los dientes a los
pecadores;
(Sal 110:5)
5 derrocará a los reyes de sus tronos y reinos, porque ellos
no le han ensalzado y alabado ni reconocieron humildemente de dónde
les fue otorgada la realeza.
(Lc 1:52)
6 "Le cambiará la cara a los fuertes llenándolos de
temor; las tinieblas serán su morada y los gusanos su cama,
y no tendrán esperanza de levantarse de esa cama, porque
no exaltaron el nombre del Señor de los espíritus.
7 "Estos que juzgan a las estrellas del cielo, que levantan sus
manos contra el más Alto, que oprimen la tierra y habitan
sobre ella, cuyas acciones expresan todas injusticia, cuyo poder
reside en su riqueza, cuya confianza está puesta en los dioses
que ellos han hecho con sus manos: ellos niegan el nombre del Señor
de los espíritus;
8 ellos persiguen sus congregaciones y a los fieles, a quienes condenan
en nombre del Señor de los espíritus.
Capítulo 47
1 En esos días la oración de los justos y la sangre
de los justos habrán subido desde la tierra, hasta el Señor
de los espíritus.
2 En tales días los santos que habitan en lo alto de los
cielos se unirán en una sola voz: suplicarán, orarán,
alabarán, darán gracias y bendecirán el nombre
del Señor de los espíritus, en nombre de la sangre
de los justos que ha sido derramada y para que la oración
de los justos no sea en vano ante el Señor de los espíritus,
se haga justicia y su paciencia no sea eterna .
(Ap 6:10; 4Es 4:35-37)
3 En esos tiempos vi la Cabeza de los Días cuando se sentó
en el trono de su gloria y los libros de los vivos fueron abiertos
ante Él. Todas sus huestes que habitan en lo alto del cielo
y su corte estaban ante Él.
(Ap 20:11,12)
4 Y el corazón de los santos se llenó de alegría,
porque el número de los justos ha sido establecido, la oración
de los justos ha sido escuchada y la sangre de los justo ha sido
denunciada ante el Señor de los espíritus.
(Ap 6:11)
Capítulo 48
1 En ese lugar vi la fuente de la justicia, la cual era inagotable,
y a su alrededor había muchas fuentes de sabiduría,
todos los sedientos bebían de ellas y se llenaban de sabiduría
y habitaban con los santos, los justos y los elegidos.
(Jn 4.10-14; Ap 20:6)
2 En ese momento ese Hijo del Hombre fue nombrado en presencia del
Señor de los espíritus y su nombre ante la Cabeza
de los Días.
3 Ya antes de que el sol y los signos fueran creados, antes de que
las estrellas del cielo fueran hechas, su nombre fue pronunciado
ante el Señor de los espíritus.
4 Él será para los justos un bastón en el que
puedan apoyarse y no caer; será luz para las naciones y esperanza
para los que sufren.
5 Todos los que habitan sobre la tierra se prosternarán y
lo adorarán; alabarán, bendecirán y celebrarán
con canciones al Señor de los espíritus.
6 Por tal razón ha sido él Elegido y reservado ante
Él, desde antes de la creación del mundo y para siempre.
(Pr 8:23-30; Jn 1:3)
7 La sabiduría del Señor de los espíritus lo
ha revelado a los santos y a los justos, porque Él ha preservado
el destino de los justos, porque ellos han odiado y despreciado
a este mundo de injusticia y han odiado todas sus obras y caminos,
en el nombre del Señor de los espíritus, porque por
su nombre serán salvados ellos y Él vengará
sus vidas.
8 En estos días los reyes de la tierra y los poderosos que
dominan la tierra tendrán el rostro abatido a causa de la
obra de sus manos, porque del día de la su angustia y aflicción
no se salvarán.
9 Los entregaré en las manos de mis elegidos, como la paja
en el fuego arderán frente la cara de los santos y como el
plomo en el agua serán sumergidos frente a la cara de los
justos , así serán sumergidos frente a la cara de
los justos y no se encontrará más rastro de ellos.
10 En el día de su aflicción habrá descanso
en la tierra, ante ellos caerán y no se levantarán
jamás y nadie estará para levantarlos, porque han
renegado del Señor de los espíritus y su Ungido. ¡Qué
sea bendito el nombre del de Señor de los espíritus!
Capítulo 49
1 Porque ante Él, la Sabiduría está brotando
como agua y la Gloria no decae por los siglos de los siglos.
2 Como tiene poder sobre todos los secretos de justicia, la injusticia
desaparecerá como la sombra y no tendrá refugio, porque
el Elegido está de pie ante el Señor de los espíritus
y su gloria permanece por los siglos de los siglos y su poder por
todas las generaciones.
3 En el habita el espíritu de la sabiduría, el espíritu
que ilumina y da discernimiento, el espíritu de entendimiento
y de poder, el espíritu de quienes han dormido en justicia.
4 Él es quien juzga las cosas secretas y nadie puede pronunciar
palabras vanas frente a él, porque es el Elegido ante el
Señor de los espíritus, según su voluntad.
(Lc 9:35)
Capítulo 50
1 En esos días tendrá lugar un cambio para los santos
y elegidos: la Luz de los Días residirá sobre ellos
y la gloria y el honor virarán hacia los santos.
(Ro 2:10)
2 En el día de la aflicción, cuando la desgracia se
acumule sobre los pecadores, los justos triunfarán por el
nombre del Señor de los espíritus y hará que
otros testifiquen que pueden arrepentirse y renunciar a la obra
de sus manos.
(Sb 11:23; Ro 1:18-32, 2:4)
3 Ellos no tendrán ningún mérito en nombre
del Señor de los espíritus, sin embargo serán
salvados por su nombre y el Señor de los espíritus
tendrá compasión de ellos porque su misericordia es
grande.
(Ro 3:24, 5:10)
4 Además Él es justo en su juicio y en presencia de
su Gloria, la injusticia no podrá mantenerse; en su juicio
el que no se arrepienta perecerá ante Él.
(Ro 2:2-5,8-9)
5 "Y desde ese momento no tendré más misericordia
con ellos", dijo el Señor de los espíritus.
Capítulo 51
1 En esos días la tierra devolverá lo que ha sido
depositado en ella; el seol también devolverá lo que
ha recibido y los infiernos devolverán lo que deben.
(Is 26:19; Ez 37:1-4; Dn 12:2;Ap 20:13)
5a Por los mismos días el Elegido se levantará
2 y de entre ellos seleccionará a los justos y a los santos,
porque se acerca el día en que serán salvados.
(Mt 25:32)
3 El Elegido se sentará en mi trono en esos días y
de su boca fluirán todos los misterios de la sabiduría
y consejo, porque el Señor de los espíritus se lo
ha concedido y lo ha glorificado.
(Lc 9:35)
4 En esos días las montañas se moverán como
arietes y las colinas saltarán como corderos que han tomado
leche hasta quedar satisfechos; los rostros de los ángeles
del cielo brillarán alegremente;
5b la tierra se regocijará, los justos la habitarán
y los elegidos se pasearán por ella.
Capítulo 52
1 Después de esos días, en el sitio donde había
visto todas las visiones de lo que está oculto, porque había
sido arrastrado por un ciclón y conducido hacia el occidente,
2 allí mis ojos vieron los todos secretos del cielo que llegará:
una montaña de cobre, otra de plata, otra de oro, otra de
estaño y otra de plata.
3 Pregunté al ángel que iba conmigo, diciendo: "¿Qué
cosas son éstas que he visto en secreto?".
4 Me dijo: "Todo lo que has visto servirá para el gobierno
de su Ungido, para que pueda ser fuerte y poderoso sobre la tierra".
5 Y luego este ángel de paz dijo: "Espera un poco y te serán
revelados todos los misterios que rodean al Señor de los
espíritus:
6 "Esas montañas que tus ojos han visto, de hierro, cobre,
plata, oro, estaño y plomo, en presencia del Elegido serán
como la cera frente al fuego y como el agua derramada y se derretirán
a sus pies.
(Dn 2:34-45)
7 "Sucederá en esos días que nadie será salvado
ni por el oro ni por la plata y nadie podrá escapar;
8 no habrá hierro para la guerra, ni revestimiento para corazas;
el bronce será inútil, el estaño no será
estimado y el plomo será indeseable.
9 "Todas estas cosas serán serán eliminadas de la
superficie de la tierra cuando aparezca el Elegido ante el rostro
del Señor de los espíritus".
Capítulo 53
1 Mis ojos vieron allí un profundo valle con amplias entradas
y todos los que viven en los continentes, el mar y las islas le
llevan regalos, presentes y símbolos de honor, sin que ese
profundo valle llegara a llenarse.
2 Sus manos perpetraron crímenes y los pecadores devoran
todo lo que producen con fatiga aquellos a quienes criminalmente
oprimen; así los pecadores serán destruidos ante el
rostro del Señor de los espíritus, serán desterrados
de la faz de la tierra y perecerán para siempre.
(Mi 3:2-4)
3 Porque vi a todos los ángeles del castigo establecerse
allí y preparar todos los instrumentos de Satanás.
4 Y le pregunté al ángel de paz que iba conmigo: "¿Para
qué preparan esos instrumentos?".
5 Me dijo: "Preparan eso para que los reyes y los poderosos de la
tierra puedan ser destruidos.
(Ap 16:14, 19:20, 20:7-10)
6 "Después de esto el Justo, el Elegido, hará aparecer
la casa de su congregación y desde entonces, ellos no serán
estorbados más en nombre del Señor de los espíritus.
7 "En presencia de su justicia, estas montañas no estarán
más en la tierra, las colinas se convertirán en fuentes
de agua y los justos descansarán de la opresión de
los pecadores.
(Mt 11:28)
Capítulo 54
1 Volví la mirada hacia otra parte de la tierra y vi allí
un valle profundo con fuego ardiente,
2 y llevaron a los reyes y a los poderosos y comenzaron a arrojarlos
en este valle profundo.
3 Allí mis ojos vieron cómo fabricaban sus instrumentos:
cadenas de un peso inconmensurable.
4 Le pregunté al ángel de paz que iba conmigo, diciendo:
"¿Para qué están siendo preparadas esas cadenas?".
5 Y me dijo: "Esas están siendo preparadas para las tropas
de 'Asa'el, para que puedan agarrarlos y lanzarlos al abismo de
total condenación y cubrir sus quijadas con piedras ásperas
tal como mandó el Señor de los espíritus.
(Ap 20:1-3)
6 Miguel, Gabriel, Rafael y Sariel en ese gran día los agarrarán
y los arrojarán en el horno ardiente, para que el Señor
de los espíritus pueda vengarse de ellos por convertirse
en súbditos de Satanás y descarriar a aquellos que
habitan sobre la tierra.
7 Como en los tiempos en que vino el castigo del Señor de
los espíritus y Él abrió los depósitos
de agua que están sobre los cielos y las fuentes subterráneas.
8 Y todas esas aguas se juntaron, aguas con aguas: las que están
sobre los cielos son masculinas y las que están bajo la tierra
son femeninas.
9 Y fueron exterminados los que habitaban sobre la tierra y bajo
los límites del cielo,
10 para que reconocieran la injusticia que perpetraron sobre la
tierra y por ella perecieron.
Capítulo 55
1 Tras ello la cabeza de los Días se arrepintió y
dijo: "En vano he destruido a todos los que habitan sobre la tierra".
2 Y juró por su gran nombre: "De ahora en adelante no actuaré
más así con los que habitantes de la tierra; colocaré
un símbolo en los cielos como prenda de la fidelidad mía
para con ellos por el tiempo que los cielos estén sobre la
tierra.
3 "Esta es lo que está de acuerdo con mi decisión:
Cuando desee atraparlos por manos de los ángeles en el día
de la tribulación y el sufrimiento a causa de esto, desataré
mi castigo y mi ira sobre ellos", dijo el Señor de los espíritus;
4 "reyes y poderosos que habitáis sobre la tierra, veréis
a mi Elegido sentarse sobre el trono de gloria y juzgar a 'Asa'el,
sus cómplices y sus tropas, en el nombre del Señor
de los espíritus".
(Mc 14:62)
Capítulo 56
1 Vi las huestes de los ángeles de castigo que iban sosteniendo
látigos y cadenas de hierro y bronce.
2 Pregunté al ángel de paz que iba conmigo, diciendo:
"¿A donde quién van aquellos que llevan látigos?".
3 Me dijo: "hacia sus queridos elegidos, para que sean arrojados
a los profundo del abismo del valle;
4 entonces este valle será llenado con sus elegidos queridos,
los días de su vida llegarán a su fin y a partir de
ahí, el tiempo de su extravía no será contado.
5 "En esos días los ángeles regresarán y se
lanzarán hacia el oriente, donde los partos y medos y sacudirán
a los reyes, tanto que un espíritu de desasosiego los invadirá,
y los derrocarán de sus tronos, de manera que huirán
como leones de sus guaridas y como lobos hambrientos entre su manada.
6 "Ellos irán y pisarán la tierra de sus elegidos
y la tierra de sus elegidos será ante ellos un camino trillado.
7 "Pero la ciudad de mis justos será un obstáculos
para sus caballos: comenzarán a combatir contra ellos y su
mano derecha desplegará su fuerza contra ellos. Un hombre
no conocerá a su hermano ni un hijo a su padre ni a su madre,
hasta que el número de cadáveres complete su matanza
y su castigo no será en vano.
8 En ese tiempo el seol abrirá sus mandíbulas, serán
engullidos por él y su destrucción culminará:
la muerte devorará a los pecadores en presencia de los elegidos.
Capítulo 57
1 Sucedió después de eso que vi un ejército
de carros conducidos por hombre y que iban sobre los vientos desde
el oriente y desde el occidente hacia el sur.
2 Se escuchaba el ruido de los carros y cuando ocurrió tal
alboroto los santos notaron que las columnas de la tierra se movieron
de su sitio y el sonido que se produjo se oyó de un extremo
al otro del cielo durante un día.
3 Y ellos se prosternaron y adoraron al Señor de los espíritus.
Este es el fin de la segunda parábola.
Capítulo 58
1 Comencé a recitar la tercera parábola acerca de
los justos y de los elegidos.
2 ¡Felices vosotros justos y elegidos pues vuestra suerte
será gloriosa!
3 Los justos estarán a la luz del sol y los elegidos en la
luz de la vida eterna; los días de su vida no tendrán
fin y los días de los santos serán innumerables.
(Ap 21:23-24; 4Es 2:35)
4 Buscarán la luz y encontrarán justicia con el Señor
de los espíritus: habrá paz para los justos en nombre
del Señor eterno.
(Lc 2:14, 24:36)
5 Después de esto serán enviados los santos del cielo
a buscar los misterios de la justicia, patrimonio de la fe, pues
brilla como el sol sobre la tierra y las tinieblas están
desapareciendo.
6 Habrá una luz infinita aunque por determinados días
ellos no vendrán, porque antes habrán sido destruidas
las tinieblas, la luz habrá sido afirmada ante el Señor
de los espíritus y la luz de la verdad habrá sido
establecida para siempre ante el Señor de los espíritus.
Capítulo 59
1 En esos días mis ojos vieron los misterios de los relámpagos,
de las luces y de su juicio: ellos resplandecen para una bendición
o para una maldición según la voluntad del Señor
de los espíritus.
2 Allí vi los misterios del trueno y cómo cuando resuena
en arriba en el cielo, su voz es escuchada y me hace ver el juicio
ejecutado sobre la tierra, ya sea que sea para bienestar y bendición,
o para maldición, según la voluntas del Señor
de los espíritus.
3 [Y después de esto todos los misterios de las luces y de
los relámpagos me fueron mostrados: ellos brillan para bendecir
y satisfacer].
Capítulo 60
1 En el decimocuarto día, del séptimo mes, del año
quinientos de la vida de [Noé] Vi que un poderoso temblor
sacudió el cielo de los cielos y las huestes del Más
Alto, multitudes de ángeles, miles y miles se veían
angustiados por una gran agitación.
2 La Cabeza de los Días estaba sentado sobre el trono de
su gloria y los ángeles y los justos permanecían a
su alrededor.
3 Se apoderó de mí un gran temblor y me sobrecogió
el temor: mis entrañas se abrieron, mis riñones se
derritieron y caí sobre mi rostro.
4 Entonces Miguel otro de los ángeles santos, fue enviado
para levantarme. Cuando me levantó mi espíritu retornó,
pero yo no era capaz de soportar la visión de estas huestes,
de su agitación y de las sacudidas del cielo.
5 Y Miguel me dijo: " "¿Por qué te asusta la visión
de estas cosas? Hasta ahora ha sido el tiempo de su misericordia
y Él ha sido misericordioso y lento para la ira para aquellos
que viven sobre la tierra.
6 "Pero cuando venga el día, del poder, del castigo, del
juicio que el Señor de los espíritus ha preparado
para aquellos que no se inclinan ante la ley de la justicia, para
aquellos que rechazan el juicio de la justicia y para aquellos que
toman su nombre en vano, ese día está preparado para
los elegidos un pacto, pero para los pecadores castigo.
7 [Ese día se harán salir separados dos monstruos,
unos femenino y otro masculino. El monstruo femenino se llama Leviatán
y habita en el fondo del mar sobre la fuente de las aguas.
8 El monstruo masculino se llama Behemoth, se posa sobre su pecho
en un desierto inmenso llamado Duindaín, al oriente del jardín
que habitan los elegidos y los justos, donde mi abuelo fue tomado,
el séptimo desde Adán el primer hombre a quien el
Señor de los espíritus creó.
9 Le supliqué a otro ángel que me revelara el poder
de esos monstruos, cómo fueron separados en un solo día
y arrojados el uno al fondo del mar y el otro al suelo seco del
desierto.
10 Me dijo: "Hijo de hombre, aquí vas a conocer los que es
un misterio".
11 Me habló otro ángel que iba conmigo, que me revelaba
lo que estaba oculto, el principio y el fin, en lo alto del cielo
y bajo la tierra en lo profundo, en las extremidades del cielo y
en sus cimientos;
12 y en los depósitos de los vientos, cómo los vientos
son divididos, cómo son pesados y cómo en sus puertas
los vientos son registrados de acuerdo con su fuerza; y el poder
de la luz de la luna cómo es el poder que le corresponde;
y la diferenciación entre las estrellas de acuerdo con sus
nombres y cómo están subdivididas y clasificadas;
13 y el trueno en los lugares donde retumba y toda la distinción
que es hecha entre los relámpagos para que ellos brillen
y entre sus huestes para que ellas obedezcan rápidamente.
14 El trueno hace pausas mientras espera su eco. Trueno y relámpago
son inseparables, son unidos por medio del espíritu y no
están separados,
15 pues cuando el relámpago resplandece, el trueno hace oír
su voz y el espíritu lo aplaca mientras repica, y distribuye
por igual entre ambos, pues el depósito de sus ecos es como
arena y cada uno de ellos como sus ecos son retenidos con un freno
y devueltos por el poder del espíritu, son impulsados hacia
muchas regiones de la tierra.
16 El espíritu del mar es masculino y vigoroso y según
su fuerza lo devuelve con un freno y así es alejado y dispersado
entre todas las montañas de la tierra.
17 El espíritu de la helada es su propio ángel y el
espíritu del granizo es un buen ángel.
18 El espíritu de la nieve la deja caer de sus por su propia
fuerza desde sus depósitos; ella tiene un espíritu
especial que sube de ella como humo y se llama escarcha.
19 El espíritu de la neblina no está unido con ellos
en sus depósito, sino que tiene un depósito propio,
ya que su ruta es maravillosa, tanto en la luz como en la oscuridad,
en invierno como en verano y su mismo depósito es un ángel.
20 El espíritu del rocío habita en los límites
del cielo y está conectado con los depósitos de la
lluvia; viaja en invierno o en verano y su nube y la nube de la
neblina están relacionadas y la una da a la otra.
21 Cuando el espíritu de la lluvia sale del depósito,
los ángeles van, abren el depósito y la dejan salir
y cuando ella se derrama sobre toda la tierra, se une al agua que
está sobre la tierra .
22 Porque las aguas son para los que viven sobre la tierra y son
un alimento para la tierra seca, que viene desde el Más Alto
que está en el cielo, por eso hay una medida para la lluvia
y los ángeles se encargan de ella.
23 Estas cosas vi en los alrededores del jardín de los justos]
24 [y el ángel de paz que estaba conmigo me dijo: "Esos dos
monstruos han sido preparados para el gran día de Dios y
son alimentados a fin de que
25 el castigo del Señor de los espíritus no caiga
en vano sobre ellos, harán morir los niños con sus
madres y los hijos con sus padres y luego tendrá lugar el
juicio acorde con su misericordia y su paciencia.
Capítulos 1 - 21
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