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EL
LIBRO DE ENOC
Libro de Enoc en línea
(Advertencia
del Administrador de Yeshuanet)
El libro de Enoc o Enoch ha sido muy comentado, criticado y ha sido
base para muchas personas que hacen conjeturas al aire sobre temas
como extraterrestres u otros temas a mi parecer sin sentido. Yo
personalmente aunque no puedo decir que considero al Libro de Enoc
como un libro inspirado si considero que es un libro rico en contenido
espiritual que puede dar cierta luz a la muy poco conocida epoca
prediluviana. De verdad insto a todo aquel que se aventure a leer
este libro que pida por discernimiento espiritual a nuestro Señor
Jesucristo para desechar lo que tenga que ser desechado. A mi parecer
el Libro tiene un paralelismo sorprendente con la Biblia y la historia
del pueblo Judio tal y como la conocemos en el antiguo testamento.
Bendiciones y mis mejores deseos hermanos.
Felipe Cruz Ferrero.
Los
primeros cristianos tuvieron gran aprecio por el Libro de Henoc,
como lo atestiguan las epístolas canónicas de Judas
(6 y 14-16) y 2 Pedro (2:4), así como la no canónica
de Bernabé y los escritos de Justino Mártir (100-165),
Atenágoras (170); Tatiano (110-172); Irineo, Obispo de Lyon
(115-185); Clemente de Alejandría (150-220); Tertuliano (160-230);
Lactantio (260-325) y además los de Metodio de Filipo, Minucius
Felix, Comodiano y Prisciliano (m. 385).
Capítulos 21-40 ---->
Capítulos 41-60 ---->
Capítulos 61-80 ---->
Capítulos 81-108 ---->
El
Libro de Enoc
Capítulo 1
1 Palabras de bendición con las que bendijo Enoc a los elegidos
justos que vivirán en el día de la tribulación,
cuando serán rechazados todos los malvados e impíos,
mientras los justos serán salvados.
2 Enoc, hombre justo a quien le fue revelada una visión del
Santo y del cielo pronunció su oráculo y dijo: la
visión del Santo de los cielos me fue revelada y oí
todas las palabras de los Vigilantes y de los Santos y porque las
escuché he aprendido todo de ellos y he comprendido que no
hablaré para esta generación sino para una lejana
que está por venir.
3 Es acerca de los elegidos que hablo y a causa de ellos que pronuncio
mi oráculo: el Único Gran Santo vendrá desde
su morada
4 El Dios eterno andará sobre la tierra, sobre el monte Sinaí
aparecerá con su gran ejército y surgirá en
la fuerza de su poder desde los alto de los cielos.
5 Y todos los Vigilantes temblarán y serán castigados
en lugares secretos y todas las extremidades de la tierra se resquebrajarán
y el temor y un gran temblor se apoderarán de ellos hasta
los confines de la tierra.
(St 2:19)
6 La altas montañas se resquebrajarán y derrumbarán
y las colinas se rebajarán y fundirán, como la cera
ante la llama.
7 Y la tierra se dividirá y todo lo que está sobre
la tierra perecerá y habrá un juicio sobre todos.
8 Pero con los justos Él hará la paz y protegerá
a los elegidos y sobre ellos recaerá la clemencia y todos
ellos pertenecerán a Dios, serán dichosos y benditos,
los ayudará a todos y para ellos brillará la luz de
Dios.
(4Es 2:35)
9 Mirad que Él viene con una multitud de sus santos, para
ejecutar el juicio sobre todos y aniquilará a los impíos
y castigará a toda carne por todas sus obras impías,
las cuales ellos han perversamente cometido y de todas las palabras
altaneras y duras que los malvados pecadores han hablado contra
Él.
(Dt 33:2; Judas 14-15)
Capítulo 2
1 Observad todas las cosas que ocurren en el cielo, cómo
las luminarias del cielo no cambian su ruta en las posiciones de
sus luces y cómo todas nacen y se ponen , ordenadas cada
una según su estación y no desobedecen su orden.
(Ac 17:26,25)
2 Mirad la tierra y presta atención a sus obras, desde el
principio hasta el fin, cómo ninguna obra de Dios sobre la
tierra cambia, y todas son visibles para vosotros.
3 Ved las señales del verano y las señales del invierno,
cómo la tierra entera se llena de agua y las nubes rocían
la lluvia sobre ella.
(Mt 16:3; LC 12:54-57)
Capítulo 3
1 Observad y ved cómo todos los árboles se secan y
cae todo su follaje; excepto catorce árboles cuyo follaje
permanece y esperan con todas sus hojas viejas hasta que vengan
nuevas tras dos o tres años.
Capítulo 4
1 Y otra vez observad las señales del verano, cómo
en Él el sol quema y rescalda y entonces sobre la superficie
ardiente de la tierra buscáis sombra y refugio del ardor
del sol, sin encontrar forma de marchar ni por el suelo y ni por
las rocas, a causa del calor.
Capítulo 5
1 Observad y ved todos los árboles, cómo en todos
ellos despuntan las hojas verdes y los cubren y todos sus frutos
son para adorno y gloria, Ensalzad y considerad todo estas obras
y sabed cómo el Dios vivo, el que vive eternamente, Él
ha hecho todas esas cosas.
2 Cómo todas sus obras prosiguen de año en año
hasta siempre y todas le obedecen sin alteraciones y todo pasa como
Dios lo ha estatuido.
3 [Y ved como los mares y los ríos de igual forma cumplen
y no cambian sus tareas, según los mandamientos de Él.]
4 Pero, vosotros cambiáis sus tareas y no cumplís
su palabra y en cambio la habéis transgredido y habéis
ultrajado su grandeza con palabras altaneras e hirientes de vuestra
boca impura. Duros de corazón, ¡no habrá paz
para vosotros!
5 Por ello maldeciréis vuestros días y los años
de vuestra vida se perderán; pero los años de vuestra
destrucción se multiplicarán como una maldición
eterna, y no habrá misericordia ni paz para vosotros.
6 En esos días vuestros nombres significarán maldición
eterna para todos los justos y en vosotros serán malditos
todos los malditos y por vosotros jurarán todos los pecadores
y malvados.
7 Para los elegidos habrá luz, alegría y paz y heredarán
la tierra, pero para vosotros impíos habrá maldición.
(Sal 37:11; Mt 5:4)
8 Y entonces la sabiduría se dará a los elegidos y
vivirán todos, y no pecarán más ni por olvido
ni por orgullo, sino que en cambio los que sean sabios serán
humildes
9 No transgredirán más ni pecarán el resto
de su vida, ni morirán por el castigo o por la ira divina,
sino que completarán el número de los días
de su vida. Su vida será aumentada en paz y sus años
de regocijo serán multiplicados en eterna alegría
y paz por todos los días de su vida.
Capítulo 6
1 Así sucedió, que cuando en aquellos días
se multiplicaron los hijos de los hombres, les nacieron hijas hermosas
y bonitas;
2 y los Vigilantes, hijos del cielo las vieron y las desearon, y
se dijeron unos a otros: "Vayamos y escojamos mujeres de entre las
hijas de los hombres y engendremos hijos".
(Gn 6:1-4)
3 Entonces Shemihaza que era su jefe, les dijo: "Temo que no queráis
cumplir con esta acción y sea yo el único responsable
de un gran pecado".
4 Pero ellos le respondieron: "Hagamos todos un juramento y comprometámonos
todos bajo un anatema a no retroceder en este proyecto hasta ejecutarlo
realmente".
5 Entonces todos juraron unidos y se comprometieron al respecto
los unos con los otros, bajo anatema.
6 Y eran en total doscientos los que descendieron sobre la cima
del monte que llamaron "Hermon", porque sobre él habían
jurado y se habían comprometido mutuamente bajo anatema.
7 Estos son los nombres de sus jefes: Shemihaza, quien era el principal
y en orden con relación a él, Ar'taqof, Rama'el, Kokab'el,
-'el, Ra'ma'el, Dani'el, Zeq'el, Baraq'el, 'Asa'el, Harmoni, Matra'el,
'Anan'el, Sato'el, Shamsi'el, Sahari'el, Tumi'el, Turi'el, Yomi'el,
y Yehadi'el.
8 Estos son los jefes de decena.
Capítulo 7
1 Todos y sus jefes tomaron para sí mujeres y cada uno escogió
entre todas y comenzaron a entrar en ellas y a contaminarse con
ellas, a enseñarles la brujería, la magia y el corte
de raíces y a enseñarles sobre las plantas.
2 Quedaron embarazadas de ellos y parieron gigantes de unos tres
mil codos de altura que nacieron sobre la tierra y conforme a su
niñez crecieron;
3 y devoraban el trabajo de todos los hijos de los hombres hasta
que los humanos ya no lograban abastecerles.
4 Entonces, los gigantes se volvieron contra los humanos para matarlos
y devorarlos;
(Sal 14:4; Mi 3:3)
5 y empezaron a pecar contra todos los pájaros del cielo
y contra todas las bestias de la tierra, contra los reptiles y contra
los peces del mar y se devoraban los unos la carne de los otros
y bebían sangre.
(Jr 12:4)
6 Entonces la tierra acusó a los impíos por todo lo
que se había hecho en ella.
(Gn 6:5-11,13; Ap 12:16)
Capítulo 8
1 Y 'Asa'el enseñó a los hombres a fabricar espadas
de hierro y corazas de cobre y les mostró cómo se
extrae y se trabaja el oro hasta dejarlo listo y en lo que respecta
a la plata a repujarla para brazaletes y otros adornos. A las mujeres
les enseñó sobre el antimonio, el maquillaje de los
ojos, las piedras preciosas y las tinturas
2 Y entonces creció la mucho impiedad y ellos tomaron los
caminos equivocados y llegaron a corromperse en todas las formas.
3 Shemihaza enseñó encantamientos y a cortar raíces
; Hermoni a romper hechizos , brujería, magia y habilidades
afines; Baraq'el los signos de los rayos; Kokab'el los presagios
de las estrellas; Zeq'el los de los relámpagos; -'el enseñó
los significados; Ar'taqof enseñó las señales
de la tierra; Shamsi'el los presagios del sol; y Sahari'el los de
la luna, y todos comenzaron a revelar secretos a sus esposas.
4 Como parte de los hombres estaban siendo aniquilados, su grito
subía hasta el cielo.
(Ex 3:7-9)
Capítulo 9
1 Entonces Miguel, Sariel, Rafael y Gabriel observaron la tierra
desde el santuario de los cielos y vieron mucha sangre derramada
sobre la tierra y estaba toda llena de la injusticia y de la violencia
que se cometía sobre ella.
2 Considerando esto, los cuatro fueron y se dijeron: "el grito y
el lamento por la destrucción de los hijos de la tierra sube
hasta las puertas del cielo".
3 Y dijeron a los santos del cielo: "Es ahora a vosotros a quienes
las almas de los hijos de los hombres suplican diciendo 'llevad
nuestra causa ante el Altísimo, nuestra destrucción
ante la gloria majestuosa y ante el Señor de todos los señores'
en cuanto a majestad".
4 Y Rafael, Miguel, Sariel y Gabriel dijeron al Señor del
mundo: "Tú eres nuestro gran Señor, el Señor
del mundo, el Dios de dioses, el Señor de señores
y el Rey de reyes; los cielos son el trono de tu gloria por todas
las generaciones que existen desde siempre; toda la tierra es el
escabel ante ti para siempre, y tu nombre es grande, santo y bendito
por toda la eternidad.
5 "Eres tú quien todo lo ha creado y en ti reside el poder
sobre todas las cosas; todo es descubierto en toda su desnudez ante
ti; tú lo ves todo y nada se te puede esconder.
(1Cr 29:10-12, Hb4:13)
6 "Tú has visto lo que ha hecho 'Asa'el, como ha enseñado
toda injusticia sobre la tierra y revelado los secretos eternos
que se cumplen en los cielos;
7 y lo que ha enseñado a los humanos Shemihaza, al que tú
habías dado la facultad de gobernar sobre sus compañeros.
8 "Ellos han ido hacia las hijas de los hombres y se han acostado
con ellas y se han profanado a sí mismos descubriéndoles
todo pecado.
9 "Luego, estas mujeres han parido en el mundo gigantes, por lo
que la tierra se ha llenado de sangre e injusticia.
(Gn 6:4,5,11)
10 "Y ahora mira que las almas de los que han muerto gritan y se
lamentan hasta las puertas del cielo y su gemido ha subido y no
puede cesar debido a la injusticia que se comete en la tierra.
(Ap 6:10)
11 "Pero tú que conoces todas las cosas antes de que sucedan,
tú que sabes aquello, tú los toleras y no nos dices
qué debemos hacerles al observar eso".
(Ha 1:2-4)
Capítulo 10
1 Entonces el Altísimo, Grande y Santo habló y envió
a Sariel al hijo de Lamec.
2 Y le dijo: "Ve hacia Noé y dile en mi nombre, 'escóndete';
y revélale la consumación que viene, pues la tierra
entera va a perecer, un diluvio está por venir sobre toda
la tierra y todo lo que se encuentre sobre ella perecerá.
3 "En seguida enseña al Justo, al hijo de Lamec, lo que debe
hacer para preservar su alma para la vida y escapar definitivamente,
pues por él será sembrada una planta y serán
establecidas todas las generaciones".
4 Y además, el Señor le dijo a Rafael: "Encadena a
'Asa'el de pies y manos, arrójalo en las tinieblas, abre
el desierto que está en Dudael y arrójalo en él;
5 bota sobre él piedras ásperas y cortantes, cúbrelo
de tinieblas, déjalo allí eternamente sin que pueda
ver la luz,
6 y en el gran día del Juicio que sea arrojado al fuego.
7 "Después, sana la tierra que los Vigilantes han corrompido
y anuncia su curación, a fin de que se sanen de la plaga
y que todos los hijos de los hombres no se pierdan debido al misterio
que los Vigilantes descubrieron y han enseñado a sus hijos.
(Jl 2:22)
8 "Toda la tierra ha sido corrompida por medio de las obras que
fueron enseñadas por 'Asa'el, impútale entonces todo
pecado".
9 Y el Señor dijo a Gabriel: "Procede contra los bastardos
y réprobos hijos de la fornicación y haz desaparecer
a los hijos de los Vigilantes de entre los humanos y hazlos entrar
en una guerra de destrucción, pues no habrá para ellos
muchos días.
10 "Ninguna petición en su favor será concedida, pues
esperan vivir una vida eterna o que cada uno viva quinientos años.
11 Y a Miguel le dijo el Señor: ve y anuncia a Shemihaza
y a todos sus cómplices que se unieron con mujeres y se contaminaron
con ellas en su impureza,
12 ¡que sus hijos perecerán y ellos verán la
destrucción de sus queridos! Encadénalos durante setenta
generaciones en los valles de la tierra hasta el gran día
de su juicio.
(2P 2:4; Judas 6)
13 "En esos días se les llevará al abismo de fuego,
a los tormentos y al encierro en la prisión eterna.
(Ap 20:10)
14 "Todo el que sea condenado, estará perdido de ahí
en adelante y será encadenado con ellos hasta la destrucción
de su generación. Y en la época del juicio que yo
juzgaré, perecerán por todas las generaciones.
15 "Destruye todos los espíritus de los bastardos y de los
hijos de los Vigilantes porque han hecho obrar mal a los humanos.
16 "Destruye la opresión de la faz de la tierra, haz perecer
toda obra de impiedad y haz que aparezca la planta de justicia;
ella será una bendición y las obras de los justos
serán plantadas en alegría para siempre.
17 "En ese tiempo todos los justos escaparán y vivirán
hasta que engendren millares. Todos los días de vuestra juventud
y vuestra vejez se completarán en paz.
18 "Entonces toda la tierra será cultivada en justicia y
toda ella será plantada de árboles y llena de bendición.
19 "Todos los árboles de la tierra que deseen serán
plantados en ella y sembrarán allí viñas y
cada una de ellas producirá mil jarras de vino y cada semilla
producirá mil medidas por una, y una medida de aceitunas
producirá diez lagares de aceite.
20 "Y limpia tú la tierra de toda opresión, de toda
violencia, de todo pecado, de toda impiedad y de toda maldad que
ocurre en ella y hazles desaparecer de la tierra.
21 "Y todos los hijos de los hombres llegarán a ser justos
y todas las naciones me adorarán, se dirigirán en
oración a mí y me alabarán.
22 "Y la tierra estará limpia de toda corrupción,
de todo pecado, de todo castigo y de todo dolor y yo no enviaré
más plagas sobre la tierra, hasta las generaciones de las
generaciones ni por toda la eternidad.
Capítulo 11
1 "Y en esos días abriré los tesoros de bendición
que están en el cielo, para hacerlos descender sobre la tierra,
sobre las obras y el trabajo de los hijos de los hombres
2 "Y la paz y la verdad estarán unidas todos los días
del mundo y por todas las generaciones
Capítulo 12
1 Ante esos sucesos Enoc había sido ocultado y no había
ningún humano que supiera dónde fue escondido ni dónde
están ni qué le sucedió.
(Gn 5:24; Si 44:16; Sb 4:10,11; Hb 11:5)
2 El hacía todas sus acciones con los Vigilantes y pasaba
sus días con los santos.
3 Así, yo Enoc estaba comenzando a bendecir al Señor
de majestad, al Rey de los tiempos, y he aquí que el Vigilante
del gran Santo me llamó a mí, Enoc el escribiente
y me dijo:
4 "Enoc, escriba de justicia, ve a los Vigilantes del cielo que
han abandonado las alturas del cielo, el eterno lugar santo y que
se han contaminado con las mujeres haciendo como hacen los hijos
de los hombres, y han tomado mujeres y han forjado una gran obra
de corrupción sobre la tierra, y hazles saber
5 que no habrá para ellos paz ni redención de su pecado.
6 "Y así como gozaron a causa de sus hijos ellos verán
la muerte de sus bienamados y llorarán por la pérdida
de sus hijos y suplicarán eternamente, pero no habrá
para ellos misericordia ni paz".
Capítulo 13
1 Luego, Enoc se fue y le dijo a 'Asa'el: "No habrá paz para
ti, contra ti ha sido pronunciado un gran juicio para encadenarte.
2 "No habrá para ti ni tregua ni intercesión, porque
has enseñado la injusticia y a causa de todas las obras de
impiedad, violencia y pecado que has enseñado a los humanos.
3 Y avanzando les hablé a todos ellos y todos temieron y
se espantaron y el temblor se apoderó de ellos.
4 Me suplicaron que elevara una petición por ellos para que
pudieran encontrar perdón por sus pecados y que la leyera
en presencia del Señor del cielo.
5 Porque desde entonces ellos no pueden hablar a Dios ni levantar
sus ojos al cielo, debido a la vergüenza por los crímenes
por los cuales fueron condenados.
6 Entonces escribí su oración con todas sus peticiones
por sus almas y por cada una de sus obras y por lo que suplicaban
todos, que hubiera para ellos perdón y larga vida.
7 Fui y me senté junto a las aguas de Dan, en la tierra de
Dan, al sur del Hermonín, a su lado occidental y estuve leyendo
el libro donde anoté sus peticiones, hasta que me dormí.
8 He aquí que me vinieron sueños y cayeron sobre mí
visiones hasta que levanté mis párpados a las puertas
del palacio del cielo y vi una visión del rigor del castigo.
Y vino una voz y me dijo: "Habla a los hijos del cielo para reprenderles".
9 Cuando desperté fui a ellos. Todos estaban reunidos juntos
y sentados llorando, en la Fuente del Llanto que está entre
el Líbano y Senir, con los rostros cubiertos.
10 Conté delante de ellos todas las visiones que había
visto en sueños y me puse a hablar con palabras de justicia
y de visión y a reprender a los Vigilantes celestiales.
Capítulo 14
1 Este es el libro de las palabras de la verdad y de la reprensión
de los Vigilantes que existen desde siempre según lo ordenó
el Gran Santo en el sueño que tuve.
2 En esta visión vi en mi sueño lo que digo ahora
con la lengua de carne, con el aliento de mi boca, que el Grande
ha dado a los humanos para que hablen con ella y para que comprendan
en el corazón. Así como Dios ha creado y destinado
a los hijos de los hombres para que entiendan las palabras de conocimiento,
así me ha creado, hecho y destinado a mí para que
reprenda a los Vigilantes, a los hijos del cielo.
3 Vigilantes: yo escribí vuestra petición y en una
visión se me reveló que no será concedida nunca
y que habrá juicio por decisión y decreto contra vosotros,
4 que a partir de ahora no volveréis al cielo y por todas
las épocas no subiréis,
5 porque ha sido decretada la sentencia para encadenaros en las
prisiones de la tierra por toda la eternidad.
6 Pero antes veréis que todos vuestros seres queridos irán
a la destrucción con todos sus hijos y las riquezas de tus
seres queridos y de sus hijos no las disfrutaréis y ellos
caerán en vuestra presencia por la espada de destrucción.
7 Pues vuestra petición por ellos ni la petición por
vosotros serán concedidas. Continuaréis pidiendo y
suplicando y mientras lloráis no pronunciéis ni una
palabra del texto que he escrito.
8 Esto me fue revelado en la visión: He aquí que las
nubes me llamaban, la neblina me gritaba y los relámpagos
y truenos me apremiaban y me despedían y en la visión
los vientos me hacían volar, me levantaban en lo alto, me
llevaban y me entraban en los cielos.
9 Entré en ellos hasta que llegué al muro de un edificio
construido con piedras de granizo, rodeado y cercado completamente
con lenguas de fuego que comenzaron a asustarme.
(Ac 2:3)
10 Entré por esas lenguas de fuego hasta que llegué
a una casa grande construida con piedras de granizo cuyos muros.
eran como planchas de piedra; todas ellas eran de nieve y su suelo
estaba hecho de nieve
11 Su techo era como relámpagos y trueno y entre ellos querubines
de fuego y su cielo era de agua.
12 Un fuego ardiente rodeaba todos sus muros cercándolos
por completo y las puertas eran de fuego ardiente.
13 Entré en esta casa que era caliente como fuego y fría
como nieve. No había en ella ninguno de los placeres de la
vida. Me consumió el miedo y el temblor se apoderó
de mí.
14 Tiritando y temblando caí sobre mi rostro y se me reveló
una visión:
15 He aquí que vi una puerta que se abría delante
de mí y otra casa que era más grande que la anterior,
construida toda con lenguas de fuego.
16 Toda ella era superior a la otra en esplendor, gloria y majestad,
tanto que no puedo describiros su esplendor y majestad.
17 Su piso era de fuego y su parte superior de truenos y relámpagos
y su techo de fuego ardiente.
18 Me fue revelada y vi en ella un trono elevado cuyo aspecto era
el del cristal y cuyo contorno era como el sol brillante y tuve
visión de querubín.
19 Por encima del trono salían ríos de fuego ardiente
y yo no resistía mirar hacia allá.
20 La Gran Gloria tenía sede en el trono y su vestido lucía
más brillante que el sol y más blanco que cualquier
nieve;
21 ningún ángel podía entrar verle la cara
debido a la magnífica Gloria y ningún ser de carne
podía mirarlo.
22 Un fuego ardiente le rodeaba y un gran fuego se levantaba ante
Él. Ninguno de los que le rodeaba podía acercársele
y multitudes y multitudes estaban de pie ante Él y Él
no necesitaba consejeros.
23 Y las santidades de los santos que estaban cerca de Él
no se alejaban durante la noche ni se separaban de Él.
24 Yo hasta este momento estaba postrado sobre mi rostro, temblando
y el Señor por su propia boca me llamó y me dijo:
"Ven aquí Enoc y escucha mi Palabra".
25 Y vino a mí uno de los santos, me despertó, me
hizo levantar y acercarme a la puerta e incliné hacia abajo
mi cabeza.
Capítulo 15
1 Y él me correspondió y me habló y yo oí
su voz: "No temas Enoc, hombre de justo, escriba de justicia; acércate
y escucha mi voz.
2 "Ve y dile a los Vigilantes del cielo que te han enviado a suplicar
por ellos: 'A vosotros corresponde interceder por los humanos y
no a los humanos por vosotros'.
3 '¿Por qué habéis abandonando el cielo alto,
santo y eterno, os habéis acostado con mujeres y profanado
a vosotros mismos con las hijas de los hombres y tomado esposas
como los hijos de la tierra y habéis engendrado hijos gigantes?.
4 'Vosotros que fuisteis santos espirituales viviendo una vida eterna
os habéis manchado con la sangre de las mujeres y habéis
engendrado con la sangre de la carne y como los hijos del hombre
habéis deseado después carne y sangre como aquellos
que mueren y perecen' .
5 "Por eso yo les he dado a ellos mujeres para que las fecunden
y engendren hijos por ellas y para que así no falten ellos
sobre la tierra."
6 'En cuanto a vosotros, fuisteis primero espirituales, viviendo
una vida eterna, inmortal por todas las generaciones del mundo;
7 por ello no se os han atribuido mujeres, pues la morada de los
espíritus del cielo es el cielo' .
8 "Y ahora, los gigantes que han nacido de los espíritus
y de la carne, serán llamados en la tierra espíritus
malignos y sobre la tierra estará su morada.
9 "Los espíritus malos proceden de sus cuerpos, porque han
nacido de humanos y de los santos Vigilantes es su comienzo y origen
primordial. Estarán los espíritus malos sobre la tierra
y serán llamados espíritus malos.
10 "Los espíritus del cielo tienen su casa en el cielo y
los espíritus de la tierra que fueron engendrados sobre la
tierra tienen su casa en la tierra.
11 "Y los espíritus de los gigantes, de los Nefilim, que
afligen, oprimen, invaden, combaten y destruyen sobre la tierra
y causan penalidades, ellos aunque no comen tienen hambre y sed
y causan daños.
12 "estos espíritus se levantarán contra los hijos
de los hombre y contra las mujeres porque de ellos proceden.
Capítulo 16
1 "Después de la muerte de los gigantes cuando los espíritus
han salidos de su cuerpo, su carne será destruida antes del
juicio. Serán así destruidos hasta el día de
la gran consumación, del gran juicio en el cual el tiempo
terminará para los Vigilantes e impíos y seréis
totalmente consumados.
2 "Y ahora, a los Vigilantes, que te han enviado a suplicar por
ellos, que en otra época habitaban en el cielo, diles:
3 'Vosotros estabais en el cielo pero todos los misterios no se
os habían revelado. No habéis conocido sino un misterio
indigno y en el endurecimiento de vuestro corazón lo habéis
comunicado a las mujeres y por ese misterio ellas y los hombres
han multiplicado el mal sobre la tierra' .
4 "Diles pues: 'No tendréis paz'".
Capítulo 17
1 Después me llevaron a un sitio cuyos habitantes son como
el fuego ardiente, pero cuando desean aparecen como humanos.
2 Me llevaron a la casa de la tempestad, sobre una montaña
cuya cima tocaba el cielo,
3 y vi las mansiones de las luminarias y los tesoros de las estrellas
y del trueno, en los extremos del abismo donde están el arco
de fuego, sus flechas y carcaj, la espada de fuego y todos los relámpagos.
4 Luego me llevaron hasta las aguas de vida y hasta el fuego del
occidente, el que recogió todas las puestas de sol.
5 Llegué hasta un río de fuego cuyas llamas corren
como agua y desemboca en el gran mar que esta al lado del poniente;
6 vi grandes ríos y llegué a una gran oscuridad y
hasta donde ningún ser carnal camina;
7 vi las montañas de las tinieblas de invierno y el sitio
hacia donde fluyen todas las aguas del abismo;
8 y vi la desembocadura de todos los ríos de la tierra y
la desembocadura del abismo.
Capítulo 18
1 Vi los tesoros de los vientos y vi que con ellos Él ha
adornado toda la creación y los cimientos de la tierra;
2 y vi también la piedra angular de la tierra y los cuatro
vientos que sostienen la tierra y el firmamento;
3 vi como los vientos extienden el velo del cielo en lo alto y cómo
tienen su puesto entre el cielo y la tierra: son las columnas del
cielo;
4 vi los vientos que hacen girar y que conducen por las órbitas
del sol y de los astros en sus estancias;
5 vi los vientos que sostienen las nubes sobre la tierra; vi los
caminos de los ángeles; vi en los confines de la tierra el
firmamento en lo alto.
6 Después fui al sur y vi un sitio que ardía día
y noche, en donde se encontraban siete montañas de piedras
preciosas, tres del lado oriental y tres del lado del mediodía.
7 Así, entre las que estaban en el oriente, una era de piedra
multicolor, una de perlas, y la otra de piedras medicinales; y las
que estaban en el sur eran de piedra roja.
8 La del medio se elevaba hasta el cielo como el trono del Señor
y la parte alta del trono era de zafiro.
9 Yo vi un fuego ardiente, y más allá de esas montañas
10 está una región donde termina la gran tierra, y
ahí culminan los cielos.
11 Luego me fue mostrado un profundo abismo entre columnas de fuego
celeste, y vi en él columnas de fuego que descendían
al fondo y cuya altura y profundidad eran inconmensurables;
12 y más allá de este abismo vi un sitio sobre el
cual no se extendía el firmamento, bajo el cual no había
tampoco cimientos de la tierra; sobre el que no había ni
agua ni pájaros, sino que era un lugar desierto y terrible.
13 Allí vi siete estrellas parecidas a grandes montañas,
que ardían, y cuando pregunté sobre esto,
14 El ángel me dijo: "Este sitio es el final del cielo y
de la tierra; ha llegado a ser la prisión de las estrellas
y de los poderes del cielo.
15 "Las estrellas que ruedan sobre el fuego son las que han transgredido
el mandamiento del Señor, desde el comienzo de su ascenso,
porque no han llegado a su debido tiempo;
16 y Él se irritó contra ellas y las ha encadenado
hasta el tiempo de la consumación de su culpa para siempre,
en el año del misterio".
Capítulo 19
1 Después Sariel me dijo: " Aquí estarán los
Vigilantes que se han conectado por su propia cuenta con mujeres.
Sus espíritus asumiendo muy diversas apariencias se han corrompido
y han descarriado a los humanos para que sacrifiquen a demonios
y dioses, hasta el día del gran juicio, en que serán
juzgados y encontrarán su final.
2 "En cuanto a sus mujeres, las que fueron seducidas por los Vigilantes,
se volverán sosegadas".
3 Yo Enoc, solo, he visto la visión, el final de todas las
cosas y ningún humano ha visto lo que yo he visto.
Capítulo 20
1 He aquí los nombres de los santos ángeles que vigilan:
(Ap 8:2)
2 Uriel, uno de los santos ángeles, llamado el del trueno
y el temblor;
3 Rafael, otro de los santos ángeles, el de los espíritus
de los humanos;
(Tb 12:15)
4 Ra'u'el, otro de los santos ángeles, que se venga del mundo
de las luminarias;
5 Miguel, otro de los santos ángeles, encargados de la mejor
parte del la humanidad y del pueblo;
(Dn 10:13,21, 12:1; Judas 9; Ap 12:7)
6 Sariel, otro de los santos ángeles, encargado de los espíritus
de los hijos de los hombres que pecan en espíritu;
7 Gabriel; otro de los santos ángeles, encargado del paraíso,
las serpientes y los querubines;
(Dn 8:16, 9:21; Lc:1:19,26) (Gn 3:24; Ex 25:18-22; Ez 10:4-5)
8 Remeiel, otros de los santos ángeles, al que Dios ha encargado
de los resucitados.
(Mt 28:2,5; Mc 16:5)
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