Cita:
Empezado por tiaannie
Mi esposo dice que ya olvido todo. la verdad esta cariñosisimo y le echa muchas ganas, pero yo todavia hay veces que despierto a media noche y que ando triste en el dia por imagenes que se me vienen a la mente y malos recuerdos. Sobre todo,ahora que ya se que mi esposo reconoce que lo que tuvo con esa mujer no era amor, me duele lo sexual... saber que mi dulce príncipe estuvo en repetidas ocasiones con alguien mas... eso si que duele. si no fuera porque la fe en el Señor me mantiene y me mantuvo cuerda, creo que es un dolor como para volverse loca.
De todos modos, ya una vez vi la gloria y el poder de mi Dios, que se digno escucharme cuando mas lo necesitaba. 
|
Amiga:
Me da mucho gusto escuchar tu testimonio, eres una mujer valiente y estoy seguro que tu esposo sabrá valorarte ahora más que nunca.
Yo también fui un hombre infiel muchas veces en mi matrimonio. Déjame confesarte que a raíz de eso mi esposa fue muy lastimada, y por consecuencia ella, en una actitud de venganza, llego a hacer lo mismo algunas veces en que estuvimos separados...La venganza engendra más dolor y no te quita el daño hecho, así que las cosas empeoraron entre los dos. Pero te cuento esto para que sepas que así como tu muchos hermos pasado el doloroso calvario de la infidelidad. Yo aún ahora batallo también con pensamientos horribles que me atacan y me desaniman, pero en mi corazón amo a mi esposa y por eso decidí seguir con ella y tratar de sanar nuestro hogar. Como consejo no te desanimes y aférrate a Dios siempre, él es nuestro sostén. Estoy seguro, te lo digo como hombre que fue infiel, tu esposo te ama y si está contigo es porque tu para él eres lo máximo. Yo veo a mi esposa y la verdad no la cambiaría por nadie. Te comento esto porque cuando te lleguen esos malos pensamentos, piensa que dentro de el corazón de él sólo estás tú, ya no hay nadie más, creelo, yo lo viví así, y sí se puede ser fiel otra vez y que seas tú la única reina de su corazón y su cuerpo.
En segundo lugar, no dejes que nada ni nadie los desanime, confía en Dios y él se segurará de cuidar el corazón de ambos para que no caiga ninguna jamás. Entiendo tu dolor y quiero que sepas que así como tú, muchos lucamos por olvidar, lo cual es difícil, pero se puede. Recuerda: no hay herida que Dios no pueda sanar. Algún día pensarás en tu experiencia y la verás ya no como la herida abierta que arde, sino como la cicatriz de algo que alguna vez sucedio, pero que ya no duele más porque ahora es sólo eso: una marca que ya no duele.
Que Dios te bendiga mucho y llene tu hogar con su amor y su protección. Bye.