Shalom
Comparto contigo (en el Nombre de Yeshua y con su favor) esta enseñanza del Rav Julio Dam.
COMENTARIO DE LA PARSHÁH:
LA SIMPLICIDAD Y LA JAJMÀH
Dvarim 11:27: "La bendiciòn, para los que obedecen los mandamientos/mitzvòt de Hashèm; la maldiciòn para los que no obedecen..."
¡Qué "simpleza"! dirán los sofisticados. "Blanco o negro; bien o mal; si o no". ¿Simpleza? No.
Simplicidad. Los
jajamím como Moshéh tienen esa cualidad de simplificar en sus mentes entrenadas los problemas más complejos y reducirlos a su esencia. En este caso, si haces lo que Elohìm te ordena, El te bendice; si desobedeces o haces tu propia voluntad, El te maldecirá.
La jajmáh es esta cualidad que Elohìm nos da si se lo pedimos, como hizo el Rey Shlómo. Nos llega despuès de muchos años de ser tontos y de pagar por ello. Es el último producto de la revelaciòn de Elohìm. Nos llega sólo por el jésed de Hashèm, no por derecho, ni por "casualidad". Llega despuès que el dolor nos deja, como un antiguo inquilino deja su apartamento. Si no hay dolor, no hay jajmàh. El sufrimiento y la humildad son las llaves "Yale" que permiten que la jajmàh venga a vivir a nuestra casa, que somos nosotros. Elohìm no hace jajámim a los desobedientes, ni a los naarìm/"jòvenes, tontos". La jajmàh es la frutilla/fresa en la punta de la torta, no la uva al alcance de la mano. Es el premio a los que son pacientes, no el regalo a los niños de pecho.
La simplicidad de Elohim en Su Toràh es un resultado de Su Jajmàh. Debemos entender que existe una jajmáh
aparente y una
real. La aparente la tenemos a la vista en religiones, como el Taoismo, que APARENTEMENTE, son mucho mas profundas que el Judaismo y que la Toràh. Y la prueba de lo que decimos es que muchos se han ido a las religiones orientales, por esta APARENTE profundidad en ellas. Es que venimos de una civilizaciòn como la Occidental, que no tiene ninguna profundidad. Cuando encontramos algo que APARENTA profundidad, como las frases "sabias" del Taoísmo (y de otras religiones orientales), cree que ha encontrado "lo máximo" y se pliega a ella. Pero es un espejismo, que pronto se diluye en la nada y en el engaño, ya que detràs del Taoismo y de las demás religiones orientales no hay nada, sòlo ha satàn, "pagando a cada uno según sus obras," por encargo de Elohìm.
Al contrario, el Judaísmo y la Toràh no tienen nada de atractivo ni de "sabio". Su jajmáh está escondida, para los que
realmente desean conocer a Elohim. No hay frases "profundas" en la Toràh como las hay en esas religiones. No hay ejercicios de meditaciòn que nos lleve al éxtasis espiritual tan famoso en las religiones orientales. No hay "chakras" ni "Yogas" diferentes que nos transporten a otro mundo espiritual, mejor que éste, como en esas religiones. Su jajmàh es, sin embargo, real, no aparente, pero como tal, no está a la vista, como tampoco está a la vista Elohìm, sino escondida. Esta es una de las tantas paradojas de la Toràh y de Elohìm. ¡El más Jajàm de todos, Elohìm, está escondido, mientras que los tontos que se disfrazan de jajamìm, están a la vista! ¡Qué simpleza!
PARA ELOHÌM TAMBIÉN HAY "PRIMARIA", "SECUNDARIA" Y "UNIVERSIDAD"
Pero podemos verlo de otra forma, que es más real: la Toràh es lo "externo" de Elohìm, la enseñanza de la "Escuela Primaria", el aprendizaje de imitar a Ieshùah, de obtener las matanót/regalos/"dones" del Rùaj ha Kòdesh y de comenzar a cumplir las Mitzvót/Mandamientos. Para los que la pasan, está la enseñanza Secundaria espiritual", que es la obediencia y el aprender a estar a Sus pies todos los días; después viene la Universidad: estos son los niveles de revelaciòn, a través del Rùaj ha Kòdesh (no de la Kabalàh, que viene de abajo--no hay una "kabalah buena" y una "mala" como se està enseñando; hay UNA Kabalàh sola y es parte del "hanishTARÓT", lo prohibido por Elohim, como dice en Su Toràh.) Para los que SON OBEDIENTES, está la Universidad. Allì sì hay Secretos, pero secretos que vienen de Elohim para Sus hijos que obedecen y que le siguen a El, no a sus deseos ni a sus ambiciones de orgullo y de aparentar.
La "primaria" es sencilla y simple: "Míra, hoy presento ante ustedes la bendiciòn y la maldiciòn". Primer obstàculo de muchos. Aquí los malos alumnos, los que se sientan "en el asiento de más atrás en la clase", comienzan a objetar: "Pero, quién es el que dice esto? Quién es el?" O dicen: "No hay maldiciòn alguna. La maldiciòn es Dios". O: "No hay Dios" O: "No hay ni bien ni mal, ni cielo ni infierno.El infierno son los demàs" (J.P. Sartre, circa 1950)
Hay otros alumnos, que no son los de la "fila de atrás"; muchos son de la fila de adelante; los mejores alumnos potenciales--
aparentemente. Pero no engañan al Maestro de Maestros: sólo aparentan aprender, como dice el N.T.: "Siempre estàn aprendiendo, y nunca llegan al conocimiento de la verdad/emèt" (2a Tim. 3:7). Estos son los que NO estan buscando conocimiento, ni estàn buscando la verdad: solo estàn buscando sanidad a sus enfermedades espirituales, emocionales o mentales: son enfermos crònicos, buscando un nuevo mèdico, uno "mejor", que los cure. Y recorren iglesias y sinagogas mesiànicas en busca de "refuàh shlemàh/de la cura total"--pero no de la verdad, ni buscan a Elohìm; solo declaran hacerlo, para ser bienvenidos. Buscan cura a sus enfermedades; si no la encuentran--y es muy dificil curar a quien no quiere confesar que está enfermo del espìritu o de la mente--se van a otro mèdico humano, buscando la "cura milagrosa". Pero Elohìm es un Elohìm de tzadikùt/camino recto: da a cada uno según lo que busca: al que busca la verdad, se la da y lo lleva donde se enseña la verdad; al que busca sanidad, lo lleva donde pueden sanarlo--si sòlo se dejara sanar.
Si usted es de los "buenos", de los que desean la verdad, los que la ansían, usted tiene la bendiciòn al alcance de su mano. "Busque a Elohìm MIENTRAS PUEDA SER HALLADO". No decimos este versìculo por "casualidad", sino por "causalidad". Los tiempos díficiles están A LA PUERTA. Aproveche ahora, que el mundo todavìa vive "en 1938, cuando la Guerra Mundial todavìa no comenzó"--antes que comience.
Shalom en Yeshua