Mal, nos portamos muy mal. Pero no me refiero a como tratamos a los muchachos en la calle, me refiero a como los tratamos (generlamente) en las casas. De acuerdo con La Palabra, quien detiene el castigo, odia a su hijo... ¿Por qué? porque cuando ese muchacho crezca y sea joven, va a ser ingobernable. y se hara un circulo vicioso, porque los jovenes sin conocimiento de Dios, seran personas rebeldes y los trataremos mal. Cierto, la juventud (en general) da asco, pero es por culpa de nosotros los adultos. Recuerdo una escena de una pelicula en la que un anciano le dice a su hijo (ya adulto) con mucho pesar: "tus fallas como hijo, son mis faltas como padre". Yo aliento a los padres para que guien a sus hijos en el Camino del Señor, y a los hijos que no han recibido esa guia, que la busquen de Dios, porque El no los desecha. Si hacen asi, romperan esa cadena de fracasos.
__________________
|