Me gustaria compartirles la Biografia de este hombre de Dios, quien antes de morir, dejo una bitacora, que de verdad, se manifiesta la humildad cuando se esta en Cristo, y como una persona puede seguir dando testimonio de Jesús, aun despues de la muerte.
Richard A. Wiedenheft
Richard A. Wiedenheft realizó una grandiosa labor y un liderazgo reconocido en la Iglesia de Dios (Séptimo Día) en Estados Unidos y el mundo. Víctima de una enfermedad terminal, dejó en su bitácora una conmovedora visión de los últimos días de un hombre que se acerca al encuentro con su Creador.
Richard A. Wiedenheft nació el 15 de abril de 1946 en Chicago, Illinois. Criado en una granja y en un hogar Luterano, desde joven aprendió los valores de la fe Cristiana y el trabajo duro.
Richard se graduó de Ambassador College en Pasadena, California en 1967 y después fue pastor de la Iglesia de Dios Mundial (Worldwide Church) en Nueva Jersey, Nueva York, y Pensilvania. En la Ciudad de Nueva York él conoció y se casó con
Darlene Dietz en 1968. Tuvieron dos hijos Dick (casado con Anne), un pastor en Columbia Británica, y Marlene (Sra. Sam Succaw) y tres nietos.
En 1974 Richard lanzó un ministerio independiente para hermanos dispersos con servicios el sábado en diversas ubicaciones del noreste y mediante su publicación Enfoque en la Verdad
Sus artículos comenzaron a aparecer en la revista del
Abogado de la Biblia. Durante los años 1980, Richard sirvió como secretario administrativo para la Bible Sabbath Association y como editor de su revista el
Sabbath Sentinel. Richard recibió su Maestría en Administración de Negocios de la Universidad de Scranton (PA).
Más allá de los ministerios del Evangelio, él mantuvo a su familia trabajando en la construcción.
De 1990 a 1997 Richard trabajó como gerente de negocio, director, principal, y maestro en la Academia Spring Vale cerca a Owosso, Michigan. De allí regresó al área de Chicago para estar cerca de sus ancianos padres. Estuvo empleado en Albany Molecular Investigation mientras continuaba predicando y enseñando.
Después que sus padres murieron, Richard y Darlene regresaron a su amado hogar en las montañas del noreste de Pensilvania.
Desde el comienzo de 2005 hasta su muerte, Richard fue escritor para la Imprenta del
Abogado de la Biblia, así como también instructor principal para el Sistema de Capacitación de Ministerios, y superintendente del Distrito Nordestal. Él y Darlene estuvieron fuera la mayoría de los fines de semana, visitando las más de treinta congregaciones y grupos desde Michigan hasta Virginia y Massachusetts. En su hogar, la computadora, el teléfono, y su biblioteca estuvieron ocupados muchas horas al día, sirviendo al evangelio y los hermanos.
Richard fue sepultado cerca de su hogar, con servicios para la familia y amigos cercanos el 30 de marzo; Bruce Chesney y Calvin Burrell oficiaron. Un segundo servicio memorial tuvo lugar el 28 de abril en Harrisburg, Pensilvania — una iglesia en la cual él frecuentemente ministró - Whaid Rose ofició. El servicio del Anciano Wiedenheft en la Iglesia de Dios (Séptimo Día) fue apreciado y admirado ambos por colegas y por aquellos a quien él sirvió.
El Viaje Final
Haciendo notas en su calendario para el 2007 a finales del 2006, Richard Wiedenheft anotó muchas actividades típicas de un superintendente ocupado. Él no sabía en ese entonces que Dios pronto cambiaría ese programa — drásticamente. En un e-mail del 29 de diciembre para el personal del Distrito Noreste, él admitió,
¡Uno pone, y Dios dispone!
Dick escribió muchos artículos hermosos para el AB a través de los años, pero nunca uno final, debido a su repentina enfermedad. Sin embargo, sin darse cuenta, él proveyó el material para una despedida efectiva mediante sus correos electrónicos que él envió durante sus tres meses de luchar contra el cáncer.
Cuando Dick enfermó tanto que no pudo escribir más, él dictó sus pensamientos a su esposa. Como tributo a nuestro amado maestro-escritor, el AB ofrece esta breve historia — en sus propias palabras — del viaje final de Dick hacia los brazos de Jesús.
Enero 7 —
Estoy contento de hacer lo que pueda, y estoy gozoso de tener suficiente tiempo para meditar, orar, estudiar la Biblia, leer, escuchar pistas, y ver hacia fuera desde la ventana de mi alcoba, la belleza de la creación de Dios.
Él es el Gran Creador del cuerpo humano, y yo pido sus oraciones para Su toque sanador sobre este cuerpo. Pero más importante aun, oro por que yo pueda aprender lo que Él desea que yo aprenda de mí, de Su obra, y de Él.
Enero 14 —
Dios me está bendiciendo en muchas maneras con esta experiencia. Cubos de hielo es lo único que puedo ingerir, y no sé cómo decirles de la bendición de esta pequeña parte de la creación de Dios! Un poco de agua en la punta de la lengua toma un nuevo significado. Estoy aprendiendo a depender de Darlene, y ella es tan buena para cuidarme. . .
Esta mañana diez hermanos de las iglesias hispanas en el área de NY vinieron a verme. . . . ¿Se pueden ustedes imaginar la escena de 10 varones hispanos reunidos alrededor del lecho de este Anglo, orando en Español? ¡Dudo que este hospital alguna vez haya visto una escena igual! Me siento tan bendecido de ser amado con el amor del Señor Jesús.
Enero 28 —
La corta versión acerca de mi salud es que todavía estoy en el hospital; sigo esperando resultados y anticipando más exámenes. La cosa más importante es que estamos en las manos de Dios aceptando Su voluntad día a día y apreciamos los placeres pequeños como el agua caliente resbalando sobre mis manos. Los cubitos ya no me apetecen. La bendición más importante que tenemos es saber que mi vida está segura en Jesús, y yo simplemente tengo que ser paciente.
Febrero 2 —
Dios tiene un gran plan para todos nosotros. Ese plan es estar con Él por toda la eternidad.
Esa es nuestra esperanza final que me mantiene día a día. Pero entre aquí y allí aguantamos el dolor y el sufrimiento mediante el cual aprendemos muchas lecciones.
Estoy aprendiendo lecciones de humildad, lecciones de depender completamente en Dios y otra gente [y] muchas lecciones que no veo aún. Anticipo con interés alabar el nombre de Dios entre la congregación de su pueblo.
Febrero 13 —
Hemos hecho ahora la transición al Hospicio de Salud Pública. ¡Qué maravillosa bendición es estar en casa! Es una bendición tener este tiempo de reflexión y compartimiento. Las reglas del juego aún son las mismas. No hay garantía más allá del amor del Señor Jesús. Podría irme muy rápido, pero mientras [yo] tenga vida y hálito, espero compartir el ánimo, amor y conocimientos que Dios nos ha dado a mí y a Darlene. . .
Continuemos dando la gloria a nuestro misericordioso Padre celestial, y a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, quien siempre piensa en eternidad y nuestro bienestar.
Febrero 27 —
Recuerdo haber platicado con Barry Waybright a mediados de diciembre. Él habló de cuan importante es confiar en Dios con cada aspecto de nuestras vidas — cuan importante es reconocer que todo en esta vida física debe estar sobre una pila de escombros ante Jesucristo. Nuestro enfoque exclusivo en el ministerio en la vida debe estar en saber que nosotros estamos en la voluntad de Dios.
Nunca pensé que en menos de tres semanas esas palabras llegarían a ser una prueba y realidad dramática para Marlene y para mí.
La última semana de diciembre estaba yo haciendo anotaciones para el calendario del 2007; estaba trabajando en mi casa; anticipaba los próximos viajes a las iglesias y a Denver. La primer semana de enero hablábamos con los doctores, y el 12 de enero yo estaba en la sala de emergencia del hospital. . . . Era duro aun pensar en la oración. Lo único que yo pensaba era "Sea Tu voluntad, Dios" — sumisión y supervivencia. . . . Mi mayor desafío es ser muy débil.
Marzo 15 —
Me siento como que estoy en un período de declinación — cada vez menos energía. Sabemos que estamos en las manos de Dios y estamos preparados para glorificarlo de la manera que Él desee. Oro para encontrar regocijo en hacerlo. Mi corazón va a todos aquellos con quienes he trabajado, así como también a los superintendentes de distrito con quienes he laborado. Algunos pensamientos y exhortaciones: Cerciórense de que Jesucristo sea siempre el centro de vuestra labor. Todo se centra en Él y lo qué Él va a hacer, no en nosotros y lo que nosotros hacemos. Él nos puede usar poderosamente. Él puede usar lo de menos apariencia. ¡A Él sea la gloria!
He notado que las oraciones a favor de mí, al principio especialmente, estaban llenos de volumen, llenos de repetición, llenos de la certeza de lo que Dios va a hacer.
Las oraciones ahora son más cortas, más sometidas, más aceptando a Dios como el Soberano del universo. . . .
Por favor continúen orando por mí. Oren para que yo reconozca la voluntad de Dios y me regocije en ella. Yo oro por tener más oportunidades para servirles a ustedes, pues soy un simple siervo.
Dios les bendiga a todos.
Richard entregó su alma al Señor el 23 de marzo de 2007 en su casa, cerca de Lake Winola, Pensilvania.