Foro Cristiano y  Comunidad Cristianos Unidos  en Yeshuanet.com  

Retroceder   Foro Cristiano y Comunidad Cristianos Unidos en Yeshuanet.com > Lectura Biblica Conjunta > Guia de la Lectura Diaria de la Biblia

Guia de la Lectura Diaria de la Biblia Guia de la actividad "Leamos la Biblia juntos" , historico de capitulos asignados por dias.

Respuesta
 
LinkBack Herramientas Desplegado
  #1 (permalink)  
Antiguo 08/05/08, 02:52:01
Este usuario ha sido "Baneado" por comportamiento NO Aceptado
::: Tan viejo como Matusalen hijo de Enoc (Gen 5:21) ::: (+ de 1200 posts)
 
Fecha de Ingreso: dic 2004
Mensajes: 4.752
Rafy Armstrong Miembro va por buen camino
Digitando Josue Renueva el Pacto, Josue 24

Eh Aqui, mi Dios y Señor Jehová,
Que el tiempo pasa y pasa y la hora de la venida de nuestro salvador Jesucristo se aproxima, exalten hermanos el nombre de Jesus, pues el nos da vida y en abundancia.

Josue 24
(1)
Josué reunió a todas las tribus de Israel en Siquem, y convocó a los ancianos de Israel, a sus jefes, a sus jueces y a sus oficiales. Ellos se presentaron delante de Dios,
(2) y Josué dijo a todo el pueblo: —Así ha dicho Jehovah Dios de Israel: "Vuestros padres (Taré, padre de Abraham y de Nacor) habitaron antiguamente al otro lado del Río, y sirvieron a otros dioses.
(3) Pero yo tomé a vuestro padre Abraham del otro lado del Río, lo traje por toda la tierra de Canaán, aumenté su descendencia y le di por hijo a Isaac.
(4) A Isaac le di por hijos a Jacob y Esaú. A Esaú le di la región montañosa de Seír, para que la poseyese, mientras que Jacob y sus hijos descendieron a Egipto.
(5) Entonces envié a Moisés y a Aarón, y castigué a Egipto de la manera como lo hice allí, y después os saqué.
(6) Saqué de Egipto a vuestros padres, y vosotros llegasteis al mar. Los egipcios persiguieron a vuestros padres hasta el mar Rojo, con carros y jinetes.
(7) Entonces ellos clamaron a Jehovah, y él puso oscuridad entre vosotros y los egipcios, e hizo venir sobre ellos el mar, el cual los cubrió. Vuestros ojos vieron lo que hice en Egipto. Después estuvisteis muchos años en el desierto,
(8) y os introduje en la tierra de los amorreos que habitaban al otro lado del Jordán. Ellos combatieron contra vosotros; pero yo los entregué en vuestra mano, y poseísteis su tierra, porque yo los destruí delante de vosotros.
(9) Después se levantó Balac hijo de Zipor, rey de los moabitas, y combatió contra Israel. El mandó llamar a Balaam hijo de Beor para que os maldijese,
(10) pero yo no quise escuchar a Balaam. Antes bien, él os bendijo repetidamente, y yo os libré de su mano.
(11) Después cruzasteis el Jordán y vinisteis a Jericó. Los señores de Jericó combatieron contra vosotros, así como también los amorreos, los ferezeos, los cananeos, los heteos, los gergeseos, los heveos y los jebuseos; pero yo los entregué en vuestra mano.
(12) Envié delante de vosotros la avispa, y ella echó de delante de vosotros a los dos reyes de los amorreos. Esto no fue con vuestra espada ni con vuestro arco.
(13) Yo os he dado una tierra por la cual vosotros no trabajasteis con dureza, unas ciudades que no edificasteis y en las cuales habitáis. Y coméis de las viñas y de los olivares que no plantasteis."
(14) Ahora pues, temed a Jehovah. Servidle con integridad y con fidelidad. Quitad de en medio los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del Río y en Egipto, y servid a Jehovah.
(15) Pero si os parece mal servir a Jehovah, escogeos hoy a quién sirváis: si a los dioses a los cuales servían vuestros padres cuando estaban al otro lado del Río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis. Pero yo y mi casa serviremos a Jehovah.
(16) Entonces el pueblo respondió diciendo: —¡Lejos esté de nosotros el abandonar a Jehovah para servir a otros dioses!
(17) Porque Jehovah, nuestro Dios, es el que nos sacó a nosotros y a nuestros padres de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud. Delante de nuestros ojos él ha hecho estas grandes señales, y nos ha guardado en todo el camino por donde hemos andado y en todos los pueblos por los cuales hemos pasado.
(18) Jehovah ha arrojado de delante de nosotros a todos los pueblos, y a los amorreos que habitaban en el país. Nosotros también serviremos a Jehovah, porque él es nuestro Dios.
(19) Entonces Josué dijo al pueblo: —No podréis servir a Jehovah, porque él es un Dios santo y un Dios celoso. El no soportará vuestras rebeliones ni vuestros pecados.
(20) Si vosotros dejáis a Jehovah y servís a dioses extraños, él se volverá y os castigará, y os exterminará después de haberos hecho bien.
(21) Entonces el pueblo dijo a Josué: —¡No, sino que a Jehovah serviremos!
(22) Josué respondió al pueblo: —Vosotros sois testigos contra vosotros mismos, de que habéis escogido a Jehovah para servirle. Ellos respondieron: —¡Sí, somos testigos!
(23) Josué dijo: —Quitad, pues, ahora los dioses extraños que están en medio de vosotros, e inclinad vuestro corazón a Jehovah Dios de Israel.
(24) Y el pueblo respondió a Josué: —¡A Jehovah nuestro Dios serviremos, y su voz obedeceremos!
(25) Aquel mismo día Josué hizo un pacto con el pueblo, y les dio leyes y decretos en Siquem.
(26) Josué escribió estas palabras en el libro de la Ley de Dios. Y tomando una gran piedra, la erigió allí debajo de la encina que estaba junto al santuario de Jehovah.
(27) Luego Josué dijo a todo el pueblo: —He aquí, esta piedra será un testigo contra nosotros. Ella ha escuchado todas las palabras que Jehovah nos ha hablado. Será, pues, testigo contra vosotros, no sea que neguéis a vuestro Dios.
(28) Después Josué despidió al pueblo, cada uno a su heredad.
(29) Sucedió que después de estas cosas murió Josué hijo de Nun, siervo de Jehovah, cuando tenía 110 años.
(30) Y lo sepultaron en los terrenos de su heredad en Timnat-séraj, que está en la región montañosa de Efraín, al norte del monte Gaas.
(31) Israel sirvió a Jehovah todo el tiempo de Josué y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josué, quienes conocían todas las obras que Jehovah había hecho por Israel.
(32) Y sepultaron en Siquem los restos de José, que los hijos de Israel habían traído de Egipto, en la parte del campo que Jacob compró a los hijos de Hamor, padre de Siquem, por 100 piezas de dinero. Y vino a ser heredad de los hijos de José.
(33) También murió Eleazar hijo de Aarón, y lo sepultaron en la colina de su hijo Fineas, que le había sido dada en la región montañosa de Efraín.

Nunca debemos dar por terminada nuestra obra para Dios, hasta que haya terminado nuestra vida. Si alarga nuestros días más allá de lo esperado, como Josué, se debe a que tiene otro servicio para encomendarnos. El que quiere tener el mismo sentir que hubo también en Cristo Jesús, se gloriará en dar el último testimonio de la bondad de su Salvador, y en proclamar a los cuatro vientos, las obligaciones con que lo ha enlazado la inmerecida bondad que Dios le ha mostrado.

La asamblea se reunió en solemne actitud religiosa. Josué les habló en nombre de Dios y de parte de Él. Su sermón fue doctrina y aplicación. La parte doctrinaria es la historia de las grandes cosas que Dios había hecho por su pueblo y por sus antepasados. La aplicación de la historia de las misericordias de Dios para con ellos, es una exhortación a temer y servir a Dios como gratitud por su favor, y que pueda continuar.

Es esencial que el servicio del pueblo de Dios sea hecho con actitud voluntaria. Porque el amor es el único principio genuino del cual puede provenir todo servicio aceptable a Dios. El Padre tales adoradores busca que le adoren: los que le adoran en espíritu y en verdad. Los designios de la carne son enemistad contra Dios, por tanto, el hombre carnal es incapaz de dar adoración espiritual. De ahí la necesidad de nacer de nuevo. Pero gran cantidad de personas se quedan solo en las formalidades cuando se les imponen tareas.

Josué les dio a elegir, pero no como si fuera indiferente que ellos sirvieran o no a Dios. Escogeos a quien sirváis, ahora las cosas están clara ante vosotros. Él resuelve servir a Dios, sea lo que fuere que los demás hagan. Quienes resuelven servir a Dios no deben importarles estar solos de ahí en adelante. Los que van al cielo deben estar dispuestos a nadar contra la corriente. No deben hacer como la mayoría , sino como los mejores . Nadie puede comportarse como debiera en cualquier situación sin considerar profundamente sus deberes religiosos en las relaciones familiares.

Los israelitas estuvieron de acuerdo con Josué, influidos por el ejemplo del hombre que había sido una bendición tan grande para ellos; nosotros también serviremos al Señor. Fijaos cuánto bien hacen los grandes hombres por su influencia, si son celosos en la religión.

Josué los lleva a expresar el pleno propósito del corazón de ser fieles al Señor. Deben despojarse de toda confianza en su propia suficiencia o de lo contrario, sus propósitos serán vanos. Cuando hubieron decidido deliberadamente servir a Dios, Josué los ata con un pacto solemne. Hace un monumento para memoria. De esta manera emotiva Josué se despidió de ellos; si perecen, la sangre de ellos será sobre sus cabezas.

Aunque la casa de Dios, la mesa del Señor y hasta los muros y árboles ante los cuales hemos expresado nuestros propósitos solemnes de servirle, dieran testimonio en contra nuestra si lo negáremos, de todos modos podemos confiar en Él, que pondrá temor en nuestro corazón para que no nos apartemos de Él. Sólo Dios puede dar gracia, sin embargo, bendice nuestros esfuerzos por hacer que los hombres se comprometan en su servicio.

José murió en Egipto, pero dio órdenes tocante a sus huesos, para que no descansaran en su tumba hasta que Israel descansara en la tierra prometida.

Nótese además la muerte y sepultura de Josué y de Eleazar, el sumo sacerdote. Los hombres más útiles, habiendo servido a su generación conforme a la voluntad de Dios, uno tras otro, caen dormidos y ven corrupción. Pero Jesús, habiendo pasado y terminado su vida en la tierra en forma más efectiva que José y Josué, resucitó de entre los muertos y no vio corrupción. Los redimidos del Señor heredarán el reino que preparó para ellos desde la fundación del mundo. Ellos hablarán admirados de la gracia de Jesús: "Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a Él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén."

Hoy ponemos fin a este tan hermoso libro de Josue, oremos para que el Señor nos indique que nuevo libro leer, en el nombre del Señor Jesucristo, gracias por acompañarme en esta tan exelente jornada.

Shalom!
Responder Con Cita
  #2 (permalink)  
Antiguo 08/05/08, 08:36:32
Este usuario ha sido "Baneado" por comportamiento NO Aceptado
::: Alégrate, joven, en tu adolescencia (Ecle 11:9) ::: (+ 80 Posts)
 
Fecha de Ingreso: may 2008
Mensajes: 122
dorotoreo Miembro va por buen camino
Predeterminado

Agua de Vida Pura
Responder Con Cita
Respuesta

Herramientas
Desplegado

Normas de Publicación
You may not post new threads
You may not post replies
You may not post attachments
You may not edit your posts

BB code is habilitado
Las caritas están habilitado
Código [IMG] está habilitado
Código HTML está habilitado
Trackbacks are habilitado
Pingbacks are habilitado
Refbacks are habilitado


La franja horaria es GMT -6. Ahora son las 06:02:35.


Powered by: vBulletin, Versión 3.7.2
Derechos de Autor ©2000 - 2008, Jelsoft Enterprises Ltd.
Traducción Para vB3.5 Versión RC1, Derechos ©2000 - 2008, vbulletinhispano.com.

Search Engine Optimization by vBSEO 3.2.0