Helo queridos hermanos! No discrepo en que haya dos muertes: la física y la que viene por la trasgresión, la cual es el alejamiento de Dios. Solo quiero hacer énfasis en que el Sheól y el Infierno –palabra que no aparece en las versiones originales- no son lo mismo.
Encontramos la palabra “Infierno” en sólo 13 versos en el Nuevo Testamento, tomando como relación la R.V.A. 1.960, 1.989 y 1.995. Pero en la fuente original de la Septuaginta no consta: “Infierno” (in-forno: “en calor”), sino únicamente: “geénnis” o “geénni”, que se conoce popularmente como: “Gehena” o “Gehenón”. Esta palabra griega, nada tiene que ver con “Adis” (Hades), ya que el Hades es el Inframundo (Mundo de los Muertos), y el Gehena es el equivalente al “Límni” o “Límnin” griego –de donde derivaría la palabra: “Limbo”- y que al español traduce: “Lago” (Revelaciones 19.20; 20.10, 14, 15 y 21.8), el cual es el futuro destino para los que sean condenados en el Día del Juicio del Trono Blanco. Es decir, lo que consideramos Infierno es el Lago de Fuego y Azufre, no el actual Hades-Sheól.
Me explico, no digo que no existan infiernos, sino que esa palabra no consta en las escrituras –es solo para mejorar el estudio de las Escrituras- fue utilizado por los traductores debido a que en esa misma cultura de la que se habla del Hades, también se hace referencia a ciertos infiernos dentro de esa dimensión de la no-materia, así que se utilizó para facilitar la comprensión del lector –pero a veces intentar facilitar la lectura, hace desviarse a los estudiosos de la letra menuda-.
El Sheól por ejemplo, es el equivalente hebreo del Hades griego. Para quien dude de este hecho cultural, podemos ver un verso de ambas culturas, la helena y la hebrea, que hablan de lo mismo: “porque no dejarás mi alma en el Sheól, ni permitirás que tu santo vea corrupción”. (Salmos 16:10). Esto en el hebreo, y en el griego vemos: “porque no dejarás mi alma en el Hades ni permitirás que tu Santo vea corrupción”. (Hechos 2:27). Así que hablamos del mismo lugar pero con nombre distinto debido a la perspectiva del idioma, por ello no aparece en el A.T. la palabra Hades, ni en el N.T. la palabra Sheól (seol).
Bien, otro punto del que se suele discutir, es que se hable de ser condenado e ir al Gehena. Obvio, el estar en el Mundo de los Muertos es un estado de “espera”, tanto para buenos como para malos –separados por una gran sima- hasta que venga la resurrección de “todos los muertos” (Juan 5.28-29 y Revelaciones 20.5-6), y la muerte sea sorbida en victoria (1ª de Corintios 15.54).
|