EL SIGNIFICADO DE LA SANGRE DE JESÚS
Estimados todos, encontré este artículo del Pastor Norbert Lieth en la revista Llamada de Media Noche de Marzo de 2008, me causo una gran emoción y con gusto lo comparto con ustedes, el artículo es largo y lo he extractado de forma que cualquier error que pudiese contener es por alguna interpretación errónea de mi parte. Gonzalo Arenas.
Todas las citas son Reina Valera Revisada (1960), (Estados Unidos de América: Sociedades Bíblicas Unidas) 1998.
No hay expiación sin sangre
1° Juan 1:6 6Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; 7pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
Colosenses 1:12 12con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; 13el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.
Éxodo 12:13 13Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.
Levítico 17:11 11Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.
La Sangre de Jesús es valiosa.
El apóstol Pedro escribe en su primera carta 1° Pedro 1:18 , 19 18sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, 19sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.
La sangre de Jesús es lo mas valioso de cuanto existe, sobrepasa ampliamente cualquier valor material, todas las riquezas juntas del mundo no podrían quitar un solo pecado, contrario a lo que sugieren otras doctrinas no se puede comprar con la riqueza terrenal ni un ápice de salvación.
Esto queda claro en Salmos 49: 7-9 7 Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano,
Ni dar a Dios su rescate 8Porque la redención de su vida es de gran precio, Y no se logrará jamás, 9Para que viva en adelante para siempre, Y nunca vea corrupción.
Jean Paul Sartre (1905 – 1980) dijo El ser humano sensible no sufre por esta o aquella razón, sino sola y únicamente porque nada en este mundo puede colmar su añoranza.
La sangre de Jesús tiene la capacidad de llevar a una persona pecadora a la gloria eterna de Dios, los redimidos alabaremos ahora y en la eternidad al Señor Jesús, el cordero de Dios que quita el pecado del mundo Apocalipsis 5:9 9y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación.
La Sangre de Jesús produce el Perdón.
En Efesios 1:5 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 6para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, 7en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia.
Perdón significa entre otras cosas “quitar” o “limpiar” No podemos deshacer los pecados cometidos con sus culpas, lo hecho, hecho está, lo dicho, dicho está, no hay manera de mover el tiempo, lo que hicimos eso hicimos, el único que puede borrar el pecado es Dios cuando Dios nos quita el pecado, está borrado, ya no existe mas, y esto es lo que hace el Señor a través de la sangre de Jesús, esta imagen está dicha en Isaías 44: 22 22Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí.
La Sangre de Jesús Purifica.
El apóstol Juan escribe en su primera carta 1° Juan 1: 7 7pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
El perdón nos lleva a la purificación.
El pecado es una suciedad en nuestra alma, el pecado deja manchas en nuestra alma, el pecado es absolutamente mortal, el pecado hace que las personas tengan una apariencia desagradable, el pecado desfigura, Oscar Wilde El Retrato de Dorian Grey.
Fuera de la Sangre derramada por el Hijo de Dios en la cruz del Gólgota no existe absolutamente nada que pudiera purificarnos del pecado Jeremías 2: 22 22Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre ti, la mancha de tu pecado permanecerá aún delante de mí, dijo Jehová el Señor.
El mismo Dios que dice tu pecado permanecerá aún delante de mi y que nos oculta el rostro por nuestros pecados Isaías 59: 2 2pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.
Este mismo Dios nos llama en vista del sacrificio de Jesús diciendo en Isaías 1: 18 18Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.
Por medio del autor de la carta a Los Hebreos nos asegura Hebreos 9:14 14¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?
Y en Apocalipsis 7:14 – 15 nos dice: 14Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. 15Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.
La Sangre de Jesús trae justificación.
En Romanos 5:8 dice 8Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. 9Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.
La justicia se alcanza a través de un fallo judicial, que ya no puede ser rebatido, a través de un fallo se establece lo que es justo.
A través de la Sangre de Jesús el que cree en el Señor Jesús es totalmente justificado, es por esta razón que una persona que cree en Jesús ya no entrará al juicio para allí poder ser condenado a la perdición, ya le está garantizado el cielo, siempre y cuando permanezca fiel así lo dice Juan 5:24 24De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
Es muy popular y socorrido hablar de que como “Dios es Amor”(lo que es totalmente cierto), no puede ser exigente, y que finalmente daría la entrada a Su reino celestial a todos los que no fueron tan malos a este respecto el teólogo A. W. Toser escribe “La justicia de Dios se encuentra siempre y en la mayor oposición al pecado, la esperanza vaga y lastimosa de que Dios fuera demasiado amable para llegar a castigar a los incrédulos , llegó a ser un analgésico mortal para la conciencia de millones de persona.
Esa idea apacigua su temor y les permite ejercer a discreción todas las formas habidas y por haber de maldad, mientras la muerte se va acercando día a día y el llamado al arrepentimiento queda sin ser atendido.
Solamente a través de Jesús es segura la misericordia y la gracia de Dios.
Solamente en base a la justificación a través de Jesús hay perdón de pecados y absolución.
Sin Jesús que es nuestro mediador, un ser humano se enfrenta a Dios, como se enfrenta a un juez.
La Sangre de Jesús Libera.
En Apocalipsis 1: 5 leemos de la redención por medio de la sangre de Jesús Apocalipsis 1: 5 5y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,
Redención significa liberación, quien es justificado también es liberado, ya no se levanta acusación contra el que es liberado.
Jesús redime de pecados. El nos libera de la culpa infinita que hemos venido cargando sobre nosotros, Jesús nos libera del fallo judicial de Dios y nos obsequia la libertad, además de eso, el nos da el Espíritu Santo para que nos acompañe como asistente para el plazo de prueba y nos fortalezca nos ayude a levantarnos una y otra vez, nos exhorte y nos enseñe a usar la libertad otorgada,
La Sangre de Jesús produce Paz.
En Colosense 1: 19 leemos: 19por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, 20y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. La justificación trae libertad y la libertad produce paz.
Por naturaleza somos absolutamente somos absolutamente enemigos de Dios, ya que hacemos exactamente lo contrario de lo que Dios en su Santidad es y exige de nosotros. Dios, sin embargo en su misericordia y en su plan de salvación diseñado desde la eternidad, en su Hijo se volvió a nosotros y creo paz por medio de la reconciliación,
A través de Jesús, Dios ya reconcilio a todos consigo mismo, ahora solamente depende de que cada individuo acepte la oferta de Dios y así entre en la paz con ÉL.
La Sangre de Jesús Santifica.
De eso nos informa Hebreos 13: 12 12Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta. Por medio de la sangre de Jesús, la persona creyente en ÉL es justificada, santificada y redimida.
Con la conversión a Jesús el creyente es separado por Dios, ahora es totalmente santificado, si bien vive en el mundo, ya no es del mundo porque ahora pertenece al reino de Dios
La Sangre de Jesús permite un acceso libre,para con Dios
En Hebreos 10: 19 se nos dice 19Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, 20por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, 21y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, 22acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.
De la santificación se desprende el libre acceso a Dios; en el Nuevo pacto todo cristiano nacido de nuevo es un sacerdote 1° Pedro 2 :9 9Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; 10vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.
Esto nos da la magnífica posibilidad de orar en todo lugar y en todo momento en el nombre de Jesús.
En la Sangre de Jesús hay victoria.
En Apocalipsis 12: 11 dice : 11Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. Lo dicho en este pasaje sobre los mártires de la Gran Tribulación, en cierto sentido es válido para todo aquel que cree en Jesucristo. Las acusaciones del diablo contra nosotros las podemos vencer con la sangre de Jesucristo y tener así la victoria sobre Satanás. Ninguna acusación puede mantenerse en pie contra los redimidos ya que sus pecados han sido perdonados con la muerte sacrificial de Jesucristo. La victoria contra el pecado consiste en que creamos en el valor de la muerte y la resurrección del Señor y nos aferremos a ello.
La Sangre de Jesucristo trae consigo la gloria eterna.
Así lo proclama el autor de Hebreos, podemos ver en Hebreos 9: 11 11Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, 12y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.
Ya Jesús entró a la gloria eterna del Padre con Su propia sangre, la iglesia de Jesucristo igualmente tiene acceso al trono de Dios y también allí tiene su hogar.
Somos peregrinos en este mundo, pero como cristianos tenemos la certeza que nuestra meta final es la patria eterna con Dios que la hemos obtenido por nuestra fe en Jesucristo. Romanos 3: 25 25a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, 26con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús..
Recopiló Ing. Gonzalo Arenas Villanueva de un artículo de Norbert Lieth.