A punto de ver la luz...
Ahí estaba mi chiquita saltando y brincando comodamente en su saquito protector que le Dio el Señor, ajena a todo lo que acontecía….
A los 5 meses seguìan los problemas el sangrado seguía y el reposo absoluto también no podía pararme ni para bañarme, debía usar un baño portátil, nada reposo total , pues mi bebe estaba en peligro, la placenta ya no la sostenía.
Los hermanos de la iglesia y mi pastora me visitaban todos los días me llevaban cultos, me ayudaban en la casa, pues no me valía por mi misma, (Que bella es la familia de Dios, verdad??).
Me internaron como 5 veces ,pues a veces creía que ya era el fin pues los casos iban empeorando, en uno de mis internamientos me refiere uno de los doctores: Vamos a ver lo que pasa, pues yo no soy Dios para meterme en tu utero y pararte el sangrado, habló como si fuera el mismo enemigo el Señor lo reprenda, sabía que Dios tenía el control.
A las 28 semanas mi cuerpo no aguantó más y comenzaron en mí unos dolores terribles como mujer de parto y rompí fuentes en mi casa, nunca imaginé lo que vendría….
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Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas
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