Para aquellos que no se comunican con sus padres
Cuando no hay comunicación
Quizá trataste de hablar con tus padres, pero mostraron muy poco o nada de interés en responderte. Es como si ellos vivieran en su mundo y tu vives en el tuyo, y es como que esos mundos nunca se cruzan. ¿Qué debes hacer? Por Michael W. Smith
Primero, recuérdate a ti mismo que tus padres probablemente sí se interesan. Quizá no sepan cómo demostrarlo, pero si profundizaras, te darías cuenta que la mayoría de los hombres desean ser buenos padres. Algunos simplemente no saben cómo serlo. Ellos se sienten mistificados por el mundo. Se sienten incompetentes, aun con miedo. No saben cómo hablar contigo.
Un adolescente me comentó los problemas que tenía con su padre. Yo conocía a su padre, así que le dije: "Tú padre realmente desea ser un buen padre. Trata de serlo. Pero no sabe cómo. Al menos haz tu parte. No es tu responsabilidad totalmente –no estoy diciendo eso– pero al menos trata de abrirte y comunicarte, para tu beneficio y el suyo. No te amargues porque él se cierra, lo único que esto produce es que te cierres, y luego ambos vivan en el silencio que odian".
No hago promesas vacías, pero la mayoría de los adolescentes pueden al menos tratar de abrir la puerta a sus padres. Para hacer esto, te doy algunas frases que pueden serte útiles:
"Mamá, ¿podemos hablar?"
"Papi, lo siento. No salió como quería que saliera."
"Má... ¿vos qué harías?"
"Vos ¿qué pensás sobre esto, papá?"
Ryan me hace esta última pregunta todo el tiempo. Quiere saber qué pienso acerca de algunas películas que miramos o de las cosas que él ha escrito. ¿Saben qué? ¡Algunas veces no estamos de acuerdo! Después de una película –la cual yo pensé que era malísima– Ryan se puso de pie y dijo: "¡Absolutamente brillante! El director es un gran genio".
Al principio no veía lo que Ryan veía, pero como lo respeto, fui capaz de escucharlo y comprender a qué se refería. Pero hay momentos en que no soporto. Ryan estaba muy entusiasmado con este nuevo grupo musical que había descubierto, y me pidió que entrara en su habitación y puso la primera canción. Después de un minuto le dije: "¡Ryan, mi cabeza va a explotar si no cambias la canción! No la entiendo".
"¿No te gusta esto?" preguntó sorprendido.
"No lo entiendo", repetí.
Uno de los motivos por los que Ryan y yo podemos hablar es porque él me permite ser honesto. Sabe que no siempre le van a gustar mis opiniones, y yo sé que no siempre va a estar de acuerdo con las mías. Pero igualmente seguimos hablando. Seguimos en comunicación.
¿Estás dispuesto a hacer esto con tus padres? ¿Estás dispuesto a pedirles opiniones, aun cuando sepas que pueden estar en total desacuerdo contigo?
Algunos de ustedes quizá tienen padres con serios problemas. He escuchado historias de adolescentes que rompieron mi corazón. Todo lo que puedo decir es: "No bajen los brazos". Si tus padres no son cristianos, considérate una punta de lanza dentro de tu hogar, un lugar donde Dios pueda atravesar y llegar al resto de tu familia. Quizás Dios puede usarte para ganarlos para el Señor.
Lo mejor que puedes hacer por tus padres es orar por ellos. Yo creo que el poder de la oración da vuelta las cosas. En vez de quejarte porque tus padres no alcanzan tus ideales, pregúntate: ¿cuándo fue la última vez que realmente pasé tiempo en oración por mis padres, su matrimonio y su fe (o falta de ella)? Si eres adolescente ya no eres un niño. Dios puede usarte de manera poderosa si se lo permites. Él aún puede usarte para traerlos al Señor.
La clave es no lamentarte porque no tienes el mejor padre o la mejor madre, sino darte cuenta que sí tienes el mejor Padre celestial.
Un buen amigo mío fue abusado sexualmente por su tío y luego su padre lo abandonó. Tenía derecho para estar arruinado, amargado y enojado. Muchos jóvenes en esa situación hubieran terminado endurecidos, con odio hacia Dios.
En vez de enloquecer por completo, aprendió a ser hijo del Padre celestial. Aprendió a permitir que Dios lo amara y proveyera la seguridad que nunca conoció en su casa. Al leer las Escrituras, llegó a ver cómo Dios está siempre con nosotros –aún en los momentos más oscuros, aún en los momentos de profunda vergüenza– y cómo Dios nunca le dio la espalda. Dios siempre estuvo allí, esperaba que mi amigo se volviera a Él.
No permitas que lo que tienes cierre tus ojos a lo que puedes tener: un relación profunda con Dios, quien te ama más de lo que puedes conocer. Cuando estoy cara a cara con un joven, oro que el Espíritu Santo le revele el deseo de Dios de ser padre para él. Satanás ha hecho todo lo posible para quitar de los creyentes la paternidad de Dios. Tenemos que pelear para recuperarla. Es nuestra herencia. Dios realmente te ama. Él realmente desea pasar tiempo contigo, proveerte y protegerte. Tu vida cambiará al darte cuenta de esto.
Tomado del libro: "Este es tu tiempo", de Michael W. Smith.
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Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Filipenses 4:13.
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