continua...
Dando vueltas por distintas religiones:
Los libros de ocultismo citan a veces, y bastante seguido pasajes Bíblicos; por ejemplo, un conocido ocultista en un tiempo había sido sacerdote católico, que luego se pasó al ocultismo, y éste citaba pasajes Bíblicos. Por consiguiente para saber si era como decían quise ir a la fuente, por lo cual comencé a leer una Biblia que tenía mi mama y la leí toda, no sin que me agarrara un poco de miedo cuando condenaba a los adivinos; aunque debo confesar que en general no la había entendido.
"En diciembre me empezó a interesar mucho el tema de religión, como consecuencia de que había terminado de leer la Biblia y llegaron a mi casa misioneros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Es de notar que antes que ellos llegaran había mandado una carta solicitando un estudio gratuito de la Biblia ofrecido por los Testigos de Jehová, que por esos días no había sido contestada de ninguna manera".
Yo ya había abierto un consultorio de parapsicología y estaba esperando un paciente que debía venir a atenderse y llamaron a la puerta. Pensé que era él, y fui a abrir la puerta, pero no lo era, eran los Mormones. Nos pusimos a hablar y terminé teniendo charlas con ellos, en las cuales me explicaban todas sus doctrinas; venían a mi casa dos o tres veces por semana, y los investigaba lo mas que podía. Al principio me gustó su doctrina (es parecida a doctrinas ocultistas) pero...¿qué paso?
Los Mormones poseen además de la Biblia, un libro llamado el libro de Mormón, y te dicen que para que sepas si es correcto le preguntes a Dios; yo le preguntaba y cada vez me gustaban menos los Mormones, y verdaderamente yo le preguntaba a Dios y él me contestaba mostrando cosas de ellos que son nada santas. Recuerdo dos que fueron relevantes: a).Una persona de autoridad dentro de su iglesia hablando sobre un malhechor, empezó a decir, que había que cortarle las piernas, crucificarlo, que nunca podría ser digno de perdón, etc. etc. y yo ya había leído algo sobre el perdón de Dios, y eso fue para mí una contestación negativa de parte nuestro Señor Jesucristo quien vino a rescatar lo que se había perdido.
b) Otra vez también leyendo un manual de estudio de ellos encontré una frase para los ocultistas conocida de Helena Blavatsky puesta como dicha por uno de sus "profetas" (la máxima autoridad de la organización), también recuerdo ahora en una ocasión en que se pusieron a discutir, no recuerdo por que, dentro de un estudio; y cosas por el estilo.
Por último, como parapsicólogo imponía las manos y los Mormones sólo lo pueden hacer si tienen un grado de sacerdocio, y yo lo hacía y no tenía ese sacerdocio, y encima cobraba plata. Me dieron a elegir entre ellos y la parapsicología, elegí irme, e inmediatamente llegaron los Testigos de Jehová. Satanás no pierde tiempo y va a tratar de que te enfoques en cualquier cosa menos en el verdadero camino que es Jesucristo, va a querer a veces mantenerte ocupado, envuelto en cosas que no te permitan acercarte a Dios, y en los casos de creyentes consagrados, de cosas que no te permitan hacer la voluntad del Padre.
No te sorprenda que cuando quieras hacer la voluntad de Dios te pase de todo y pase de todo a tu alrededor, pero voy a decirte algo: cada vez que tú haces la voluntad de Dios vences, cada vez que te congregas, cada vez que oras, cada vez que alabas al Señor, cada vez que buscas y logras por medio de la ayuda del Espíritu Santo vencer algún pecado, cada vez que haces la voluntad de Dios expresada en su palabra la Biblia, vences. Ahora bien: Jesucristo dijo: " Yo soy el camino, y la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mi" los Mormones te hablan de personajes como "Alma", "Moroni", "Nefi", de Adam que va a juzgar al mundo, etc.; los Testigos de Jehová tienen también sus doctrinas raras; a Jesús lo ponen por debajo del Padre, y quieren sacarle gloria a Jesús el único digno de toda gloria, honra, alabanza y adoración junto al Padre y el Espíritu Santo; la Nueva Era dice que Jesús solo es un profeta más, los ocultistas piensan que fue solo un iluminado mas, que andaba por allí o un sabio, etc., etc.
En los tiempos bíblicos la gente pensaba distintas cosas de Jesucristo:
"Viniendo Jesús a la región de Cesárea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.
El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el hijo del Dios viviente.
Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo revelo carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos."
(Mt. 16:13-17)
Hoy en día, al igual que en los tiempos bíblicos, muchos que verdaderamente no conocen a Jesús, dirán que El es esto o aquello, pero el Espíritu Santo revela que el es el Cristo, el Hijo del Dios viviente; en mi vida también me di cuenta de esto. Jesucristo dijo:
"Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.
El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas."
(Jn. 9:10-11)
Y así es, y dio su vida por nosotros, y es el camino, la verdad y la vida como está escrito, y nadie se puede acercar a Dios si no es por Él; los otros caminos te llevan a la perdición te lo aseguro, y esto es mi testimonio: en Cristo está la vida, no en otro, los otros son caminos de muerte que hacen daño y te alejan de Dios. El único camino, la verdad y la vida es Jesucristo, no permitas que el maligno te engañe como lo hizo conmigo.
Te sigo contando: En ese entonces estudiaba de religiones, y la que dejé para el final fue la evangélica, no me interesaba en lo mas mínimo lo que hacían "esos locos" y en aquel entonces los dejé para el final, me pareció difícil estudiarlos por haber Luteranos, Pentecostales, Bautistas, etc. y entonces los dejaba a un lado e iba detrás de cualquier otra religión, aunque la palabra de Dios estaba empezando a ser algún efecto en mi vida; y también, luego me enteré que tenía un familiar que está en el camino de Dios y oraba por mí ¡Que importante la intercesión!.
La palabra de Dios dice:
"la oración eficaz del justo puede mucho"
(Stg. 15:16)
Y también:
"la palabra de Dios es viva y eficaz, y mas cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón"
(He. 4:12)
Después, antes de abandonar definitivamente los Mormones gracias a Dios pasó esto:
"luego de meditarlo, ayunar y orar, acto que antes no había hecho como lo hice en ese momento"
Estaba empezando a acercarme a Dios. Las religiones que más investigué fueron: los Mormones, los Testigos de Jehová y los católicos, de los cuales en un tiempo les grababa un programa de radio en mi casa y fui alguna vez a su iglesia; luego en menor escala estudié Induismo, Islam, y como ocultista estudié distintas ramas como ser Masonería, Rosacruces, teosofía, etc, estas últimas las investigaba de libros; gracias a Dios no me crucé con ninguno de estos, si no también me hubiera metido a investigarlos. A causa de investigar las religiones, cada vez leía mas la Biblia y además había alguien que estaba orando por mí.
A los Testigos de Jehová los investigué e hice con ellos un curso de aproximadamente 6 meses. Luego de estudiar con los Testigos de Jehová, antes de ese mismo fin de año, la iglesia en la cual actualmente me congrego se había trasladado a la vuelta de mi casa.
Mi abuelo buscaba sanidad y le dieron un folleto en el que hablaba que Jesús sana, el abuelo fue solo una vez, mi padre me comentó que había una religión a la vuelta de casa, otra vez me comentó que el abuelo fue y la segunda vez que fue lo acompañé. Ya para ese entonces me había frenado un poco con lo de parapsicólogo y ocultista, y había cosas que ya no hacia y me frenaba para hacer otras como por ejemplo salir del cuerpo que era algo que no había hecho y gracias a Dios no llegué a hacer (tenía miedo que al salir del cuerpo a la vuelta lo encontrara ocupado, no pudiendo así volver).
Fui a la iglesia, y de entrada recuerdo perfectamente que me pareció muy parecida a lo que había leído en el libro de Hechos, no recuerdo de qué se trataba la prédica, pero recuerdo que pasé al frente para que oraran por mí y en silencio le dije algo a el Señor como esto: "Manifiéstate a mi vida" sentí entonces algo que antes no había sentido y recuerdo que me temblaban un poco las piernas.
Los investigué, preguntaba mucho y al final ahí quedé. Pero esto no fue nada fácil, y luego tuve que pasar por liberación y nacer de nuevo.
Mi entrega a Jesús y liberación:
En el resumen que hacia cada año, en el de 1996, en medio de mi confusión y no saber en donde terminaría escribí:
"En este año aprendí muchas cosas y me hice mas fuerte, por todos los acontecimientos que me han ocurrido desde que nací hasta ahora, llego a la conclusión de que no son casuales, un acontecimiento me llevó a otro, se me cierra una puerta y se me abre otra. Tengo planes concretos pero no sé qué terminaré siendo ya que en mi personalidad hay cambios muy grandes en relación de un año al otro"
Estuve casi un año bastante tranquilo dando vueltas por aquí y por allí, había decidido quedarme en el evangelio, y te cuento como es que la palabra de Dios fue obrando en mi vida:
Cuando era pequeñito oscilaba entre creer y no creer que Dios creó el mundo. Un niño de unos ocho o nueve años me hizo una pregunta; el que ahora escribe esto estaba orgulloso contestando a todas sus preguntas, y él me hizo la siguiente: ¿Quién creó la Tierra? Salí entonces con las teorías de ateo que tenía metidas en la cabeza, y él me dijo: "No, estas equivocado, Dios creó los cielos y la Tierra en siete Días"; bueno, luego lo pensé bien y terminé aceptándolo; otra vez una hermana me habló en un supermercado de Jesús y me dio una invitación para su iglesia; en una fábrica un día hablando con un compañero no sé cómo salió el tema pero le terminé contando que no sabía con que religión me iba a quedar, que me parecía que la Pentecostal (que es una denominación mas dentro de las evangélicas) era la mejor de todas aquellas que había estudiado o investigado, él me dijo: "Si, es la mejor" resulta que él era un hermano en la fe. Además sé que hubo la intercesión de una hermana en Cristo, y quizás otras que nunca me enteré pero que estuvieron firmes, batallando. La palabra de Dios siempre se cumple y no volverá a Él vacía (Is. .55:10-11).
En fin, cuando fui a la iglesia, por causa de mi abuelo que buscaba sanidad, y mi curiosidad, me convencí que el evangelio era correcto, y que debía congregarme allí. Yo recuerdo que decía que ya había aceptado a Jesús y no hice la oración de fe, y lo acepté en mi mente, razoné todo, y quedé convencido, y empecé a ir de vez en cuando a la iglesia.
En una oportunidad el pastor predicó sobre el congregarse regularmente, acepté que estaba equivocado y empecé a congregarme regularmente, y cuando podía daba una mano en lo que pudiera.
Fue pasando así el tiempo, y cada vez iba colaborando un poquito mas en la iglesia, había empezado a colaborar como telefonista en un programa de radio que tenía la iglesia, en que hablaba el pastor, en general, temas de consejería. Luego de vez en cuando repartía tratados (folletos que hablan de Jesús invitando a la gente a la iglesia) y estaba en la alabanza; había abandonado totalmente la magia y la adivinación y si mal no recuerdo también había tirado un par de "santos" que tenía en un altar en el fondo de casa, en donde hacía los trabajos de magia. Bueno aparentemente estaba todo bien, pero no; me empecé a sentir nervioso dentro de la iglesia, no entendía por que, y me empecé a sentir cada vez más nervioso.
Ya para ese entonces me había recibido de "Doctorado Cultural en Parapsicología Científica", Licenciado en Terapias Alternativas, Experto en Naturismo, Asistente en Homeopatía, Psicología Aplicada, Digitopunturista, Flores de Bach y un cursito en la Cruz Roja, además de Técnico en refigeración y aire acondicionado. Estos títulos contribuyeron grandemente a formar un orgullo terrible en mi vida, en el mes de Julio de 1998, a los 20 años, había concluido mis últimos estudios (terapias alternativas) no sé bien como hice para estudiar tanto.
Luego todos estos conocimientos que había adquirido no me servían para saber por que estaba cada vez más nervioso, y antes de mejorar estaba peor.
La iglesia se había mudado de la vuelta de mi casa, a unas 20 cuadras mas o menos, de repente me empezó a costar caminar, orgulloso de mi dije: ¿Cómo puede ser esto? e iba de bronca siempre caminando, hasta que me empezó a ser una lucha caminar esas 20 cuadras; se me adormecían las piernas, me dolían los tobillos, estaba todo contracturado y de última me empezaba a tambalear para todos lados, y me empezó a agarrar miedo de salir a la calle.
Para ese entonces tenía algún conocimiento práctico de sicología, y entendía que si me agarraba miedo de salir a la calle, iba a terminar recluido en mi casa sin poder ir a ningún lado. Usaba todo lo que sabía para tratar de ayudarme, hasta incluso hacia ejercicios para los tobillos y piernas, para los nervios tomaba algún te, o remedio homeópata, y cambiaba los remedios, pero cada vez estaba peor.
Como ocultista y parapsicólogo había aprendido a pase lo que pase, mantener una postura de total dominio propio y tranquilidad, y no sabía lo que era estar nervioso hasta ese entonces. Pero cada vez estaba más nervioso, lo que había aprendido sobre la "fuerza de voluntad" no me sirvió de nada, antes me hizo peor, porque llegué hasta mi límite, lo pasé y seguía adelante por no querer ser doblegado; mi error era que estaba peleando (por orgulloso), con mis fuerzas, sin pedirle -si bien recuerdo- en ningún momento ayuda a Dios, o hermanos. Cuando ya no daba mas llegué a intentar pedir ayuda, pero no pude hacerlo bien hasta renunciar a las ciencias ocultas y afines, y entregarle mi vida a Jesús, aceptarlo verdaderamente como mi Señor y Salvador.
Llegué a un punto en que se me agotaron todos los conocimientos y nada pude hacer por mí, y sabía que antes de venir a la iglesia estaba bien, nunca antes me pasó eso de los nervios, ya incluso me habían agarrado tic nerviosos, y por ejemplo me miraba el iris de mis ojos (homeopatía) y notaba en ellos que estaba de última de los nervios, tenía una tensión aguda tremenda. A nadie pedía ayuda y me levantaba mirando los diplomas colgados en la pared y decía: ¿Si he ayudado a otros como puede ser que no me pueda ayudar a mi? y ¿Para que tantos diplomas si no me sirven para nada?. Me pasaba horas tratando de buscar alguna solución y no la encontraba. Empecé a sospechar que sería algo espiritual, pero me preguntaba ¿Cómo puede ser si cada vez sirvo mas a Dios?. En aquel momento estaba con ataduras y no comprendía aún muchas cosas que luego entendí.
No entendía nada. Antes como ocultista (una forma de satanismo) las prácticas eran vencer miedos, peligros, trabas, y desarrollar la fuerza de la voluntad. Recuerdo que pensaba cuando estaba en eso ¿Qué puede ser lo peor que me pase? ¿Cuál puede ser la peor prueba que tenga que pasar? Y la respuesta era: La locura.
El caso es que empecé a escuchar "voces" que me decían: "éste esta loco" "está re loco" esto lo escuchaba audiblemente desde que me levantaba hasta que me acostaba, las horas que estuviera despierto. Sí tenía alguien al lado mío con su voz, es decir, escuchaba como si el que tenía al lado mío me decía: "esta loco" "mirá que loco que está", y lo escuchaba con su misma voz y esto hasta ahora fue lo peor que me ha pasado, con esto tuve muchas luchas: no sabía si estaba adivinando sin querer sus pensamientos (cosa que crean o no alguna vez andando en lo malo me pasó, en serio y comprobado), si la persona me hablaba con su voz o si me estaba volviendo esquizofrénico (lo que no quería admitir de ninguna manera, y gracias a Dios nunca terminé de convencerme de que estuviera loco). Aguante un tiempo así hasta que ya no pude más.
Algo que recuerdo de las "voces" es por ejemplo: estaba trabajando en una papelera para juntar dinero, ya que lo de parapsicólogo no me había ido muy bien, y en la papelera había mucho ruido de máquinas, y yo escuchaba "estas re loco" "este está enfermo de la cabeza" etc.,etc. en un momento me detuve a pensar: "¿cómo es que no escucho a mi compañero que tengo al lado mío cuando me habla y lo escucho desde acá lejos diciéndome "éste está loco", esto no puede ser y la verdad que no creo que aya llegado a tanto como para poder leer la mente de todos en todo momento".
Estaba muy mal, pésimo; alguna vez pude romper mi orgullo un poquito y le llegué a comentar a mi padre "escucho voces en mi cabeza que me dicen "estas re loco" obvio, él solo me pudo decir: "ya se te va a pasar". Otra vuelta a una chica de alabanza, le dije que iba a dejar de estar ahí porque en los ensayos mi cabeza y mis oídos eran un caos, le dije que no iba a ir mas, le expliqué un poco y solo si no me equivoco, dijo "si, si, si" y llorisqueó un poco, sintiéndose mal por lo que me pasaba (Dios la bendiga), después en algunas ocasiones hablé con un amigo, pero de esto lo único que recuerdo es que él me decía que yo no estaba loco. Algunas cosas son difíciles y si tú en este momento estás saliendo de ocultismo o alguna de esas cosas, sabe que pocos van a entender tus luchas, tú siempre ora a Dios y pase lo que pase sigue adelante pidiendo su guía, la ayuda a Dios y hermanos crecidos, congrégate, fortalécete en el Señor y pídele sabiduría, porque creo que si en esos momentos no hubiera entendido que si uno se quita la vida se va al infierno, donde será el lloro y crujir de dientes, actualmente no estaría contando este testimonio. En otra ocasión un siervo me dijo que debería comer mas, (un poco estaba en lo cierto porque estaba flaco, pero eso ya lo sabía y comía a la fuerza para no morir y para ver si mejoraba), pero cada vez estaba peor.
Un día en la iglesia no pude estar mas, sentí una opresión que ya no pude soportar mas, como si todo mi cuerpo estuviera en una morsa que me apretaba, y me fui a una cocinita en la iglesia a orar, el pastor obviamente se dio cuenta de que no estaba bien, cuando él terminó el culto aún seguía en la cocinita orando, oro por mí (en la reunión también estuvo orando toda la iglesia) me sentí un poco mejor, y salí con cualquier excusa por no poder explicar bien lo que me pasaba y mi tremendo orgullo, solo dije que "sentí el impulso de orar y eso hice" y me fui a mi casa con mi orgullo y todas mis ataduras a cuesta. Al día siguiente o un par de días después me dije: "Nada de esto me pasó antes de venir a la iglesia, voy a dejar de ir, quizás es solo estrés; necesito descansar".
Llamé al pastor y le dije que "por ahora no iba a ir mas, que me disculpara y que buscara a otro para hacer las cositas que yo estaba haciendo"
No recuerdo que me contestó, lo único que más o menos me acuerdo es que dijo que iba a venir a mi casa a orar.
Me había puesto un tiempo de un mes para luego volver a la iglesia, el día que decidí "apartarme" del camino, estuve bastante bien, luego al siguiente día ya no, y terminé al tercer día haciendo una nota a la noche por si no volvía a despertar.
Esa noche me sentí peor que nunca: En mi cabeza escuchaba decenas de voces de demonios, sentía como una mano que hacia presión en mi cuello, estaba super nervioso, tenía palpitaciones, y acostado en la cama entendí que iba a morir en ese momento. Sentí que me moría, mi corazón ya no iba a aguantar mucho mas, y mi cabeza menos. Si no me moría iba derecho a un lugar para locos.
Como Satanás ataca la oración y la lectura de la Biblia, de mas está decir que no podía ni orar ni leer la Biblia, cuanto quise leer la Biblia, porque quería hacer un poco de guerra espiritual (¡ay, ay, ay! que guerra podría hacer en ese momento no queriendo largar definitivamente la parapsicología y estando atado de orgullo) de ninguna manera pude, no pude leer ni dos palabras corridas de un versículo en la Biblia, no me podía concentrar en lo mas mínimo, tenía tic nerviosos, y tenía la terrible opresión que sentía, y también como si una mano que me tiraba para atrás, para apartarme de la Biblia.
En mi casa, para ese entonces también estaba todo mal, pasaba de todo, y era en verdad cualquier cosa y no había la más mínima tranquilidad.
En fin, habiendo escrito una nota por si me encontraban muerto o terminaba totalmente loco, ya sin ninguna esperanza, ni ninguna idea de cómo hacer para estar un poquito mejor, o al menos seguir vivo o cuerdo, dije: "Señor, estoy en tus manos" (no se si antes de hacer esta oración recordé lo que anteriormente me había acontecido estando en el departamento de Santa Teresita, antes que apareciera mi primo, cuando estaba mal y oré a Dios y me oyó respondiéndome y ayudándome, creo que sí). Ahora sé perfectamente que Dios siempre me escuchó y no estaba ajeno a lo que me pasaba, y que muchas veces quiso ayudarme y no se lo permití a causa de mi pecado. Cuando le dije al Señor: "señor estoy en tus manos" renunciando, ahí me empecé a sentir bien.
Al día siguiente llamé al pastor pidiéndole perdón, por haber abandonado todo de golpe, le dije que iba a abandonar la parapsicología totalmente (cosa que él me decía que debería hacer, pero yo no quería), le pregunté si quería que quemara el diploma junto con los libros malos que tenía, me dijo que el diploma lo guarde para validar que fui parapsicólogo, para validar el testimonio, y que en la semana iba a venir a orar por mí. Vino, oró, me dio palabra, me empecé a congregar, no sin luchas y en forma gradual con Jesús fui venciendo una guerra bastante complicada. También me ayudó mucho un hermano (cuando venciendo el orgullo le pude contar que me pasaba) que enseguida se dio cuenta del tema, me dio una lista de cosas a las que debía renunciar, y me fue guiando en lo que debía hacer, como debía orar, etc. (entre otras cosas tuve que derribar un altar que tenía en el fondo de casa, quemar libros, borrar símbolos, renunciar a actitudes del corazón, etc.)
Luego de un par de semanas Satanás quiso hacer otro ataque, me ofrecieron definitivamente dar clases, con miras a progresar; esto en mi ceguera me había pareció una oferta buena, pero tuve la necesaria pequeña inteligencia para preguntarle al pastor, obviamente aconsejándome él que no lo haga. Yo no acepté el dar clases, y renuncié totalmente a todo lo malo que había estudiado. Satanás no me quería soltar, pero Jesucristo, el amor y misericordia de Dios vencieron.
Ahora gracias a Dios, a las oraciones, a los hermanos y hermanas, al familiar que estaba orando, a un volante que le dieron a mi abuelo, al deseo que Dios puso en su corazón, y como el Señor me estuvo rescatando siempre justo a tiempo ahora estoy en los caminos de Dios libre, sano (no me extraña que en algún momento haya terminado enfermo, lo que si sé, es que cuando tomaba algún remedio, y esto en mi caso, no es que siempre sea así; me sentía peor, y cuando reprendía o oraban por mi, en general me sentía mejor), feliz y contento. ¡¡¡Gloria a Dios!!! continua...
__________________
Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.Salmos 126:6
|