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COMO CRECER
Por: Gustavo M. F.

Lectura de preparación Santiago 1:19-25

Estoy convencido que en muchas Iglesias Cristianas, hay personas a quienes se les ve como hermanos en Cristo, pese a que en realidad no lo son, pues no han nacido de nuevo teniendo un encuentro personal con Dios. Sin embargo a fuerza de la costumbre de verlos tan a menudo participando de las actividades de la Iglesia, damos por hecho que se trata de creyentes hijos de Dios. Este tipo de personas que no han nacido de nuevo dan mal testimonio y vienen a ser tropiezo de muchos.

En la Iglesia debemos identificar básicamente a cinco clases de asistentes:

1.- Los Visitantes. Estas son personas que asisten a la iglesia sin el más mínimo compromiso con Dios. Sencillamente fueron invitados o de iniciativa propia por curiosidad asisten a los servicios religiosos en una iglesia dada.

2.- Los Simpatizantes. Estos son aquellos que se agradan de escuchar los sermones y de las alabanzas, asisten con cierta frecuencia a la iglesia pero no han nacido de nuevo, es decir no han aceptado a Jesucristo como su Señor y Salvador y tampoco han aceptado Su Salvación. A estos regularmente se les llama “hermanos”, lo que hace que ellos mismos se engañen a sí mismos creyendo que son hijos de Dios.

3.- Los Creyentes. Estos son todos aquellos que han creído de corazón en el Señor Jesús y le han aceptado como Señor y Salvador, asisten con regularidad a la Iglesia e inclusive participan en algunas actividades, sin embargo, no han obedecido en el Bautismo y en participar de la Cena del Señor.

4.- Los Miembros inactivos. Son aquellos Cristianos que ya han obedecido al Señor y han sido bautizados y participan de la cena del Señor; y por lo tanto están registrados en la membresía de la Iglesia. Sin embargo no cumplen con ninguna labor de tipo evangelística, no dan testimonio de fe en público y tampoco participan ni tienen mayor compromiso con la Iglesia de la cual son miembros.

5.- Los Miembros Activos. Estos son los hermanos en Cristo consagrados a Dios, que hacen labor evangelística y dan testimonio de su fe. Algunos apoyan en actividades especificas de la Iglesia se les ve como Diáconos, Maestros, líderes, etc.

Es sumamente importante puntualizar que la Palabra de Dios nos enseña que Él busca adoradores que le adoren en espíritu y en verdad, esto quiere decir que el Cristiano genuino adora a Dios con el corazón, le obedece y confía en Él (Encomienda al Señor tu camino, y confía en Él, y Él hará. Salmos 37.5). No necesita de ritual o rutina alguna para adorar a Dios y lo hace en todo tiempo y en todo lugar. En otras palabras, el Cristiano verdadero cuida su comunión con Dios y esta ocupado únicamente en el reino de Dios y su Justicia (Mateo 6:33), ya que hay personas que aparentemente son miembros activos sin que en realidad hayan experimentado el nuevo nacimiento lo cual pueden confirmar a sí mismos si descubren que no son adoradores en espíritu y en verdad y si se dan cuenta que su confianza no está puesta en el Señor.

El mayor porcentaje de la comunidad en una Iglesia se estaciona en el nivel de “Creyentes”, algunos llegan a ser “miembros inactivos” y muy pocos son los “miembros activos”, esto es fácilmente comprobable hoy día en tu congregación. ¿Te has puesto a pensar que pasaría si todos quienes asisten a la Iglesia fueran miembros activos de la Iglesia de Dios?, Seguramente en muy corto plazo no habría lugar para tantos Cristianos pues todos estaríamos haciendo labor de evangelismo.

Iniciemos en la casa, ¿Son todos Cristianos?, ¿Predicas en tu casa y a tu familia no solo con la Palabra de Dios sino con tus propios hechos?. ¿Tienes un buen testimonio para con tus familiares, amigos y vecinos?, ¿Saben que tu eres “diferente”?. Y tus hijos, aquellos que desde pequeños has “instruido” en la Palabra de Dios, ¿Están consagrados al Señor?.

No quiero que pasemos por alto que la relación con Dios es absolutamente personal, así que nuestra responsabilidad llega hasta el punto de presentar a las personas con Jesucristo, y la decisión de aceptarle o no, es de cada cual, esto incluye a nuestros hijos y familiares también, ya que hay quienes culpan a sus padres por la desgracia que les acarrea en un momento dado el no haber seguido al Señor Jesús en su vida.

Cuando las Iglesias están estáticas, sin crecimiento espiritual ni numérico, es síntoma que los Cristianos que las conforman NO están creciendo por lo tanto están débiles y se está apartando de Dios. Satanás está ganando la partida de sus vidas. Así que es necesario volver a los fundamentos. Para crecer espiritualmente es menester atender la recomendación de la misma Escritura que en el primer libro de Pedro capítulo 2 verso 2 dice “Desead como niños recién nacidos la Leche Espiritual (La Palabra de Dios) no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación”. El Cristiano verdadero, necesita alimentarse espiritualmente, y este alimento consiste básicamente de tres cosas, Lectura Bíblica, Oración y Alabanza a Dios. Como resultado de esto, la vida refleja obediencia y sujeción a Dios, y una vida que va de victoria en victoria aún en medio de los problemas

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;(Juan 5:39)

Jesucristo dijo que las Escrituras daban testimonio de Él, es decir, que en las páginas del Antiguo Testamento hay toda una historia de la preparación hacia la humanidad del advenimiento del Mesías, el Señor Jesucristo con un solo propósito. Quitar los pecados de la humanidad, mismos que Él llevó sobre sí mismo y por los cuales fue juzgado para morir en la cruz y lavarnos con su sangre.

Ciertamente es maravilloso saber que Jesucristo nos ha hecho aceptos delante de Dios, es hermoso saber que cuando creímos en Él, el Padre nos sella con el Espíritu Santo de la promesa.

(1) “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, (Efesios 1:13)”

Es hermoso saber que somos hechos criaturas nuevas.

(2) “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. (2 Corintios 5:17)”

y que todo nuestro pasado quedó atrás.

(3) “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana (Isaías 1:18)”

Nuestras vidas son completamente renovadas una vez que hemos nacido de nuevo, y es hermoso saber que Dios tiene reservado para nosotros una vida eterna feliz en las moradas celestes.

(4) “En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.(Juan 14:2)”

Todo esto es hermoso, pero..... ¿por qué NO tenemos una vida victoriosa en esta tierra?, ¿por qué caemos una y otra vez?, ¿por qué no sentimos las bendiciones de Dios?, ¿Por qué sentimos que no obtenemos respuesta a nuestras peticiones?, ¿por qué somos derrotados por nuestra propia debilidad?, ¿POR QUÉ DEJAMOS DE CRECER?.

El Nuevo Testamento es complemento del Antiguo, en este encontramos la maravillosa vida de Jesús y sus milagros y promesas, el Nuevo Testamento registra cientos de profecías cumplidas previamente anunciadas en el Antiguo. También narra la vida y obra de los primeros Cristianos y la conformación de la Iglesia. Contiene una serie de promesas e instrucciones que nos llevan sin duda a vivir de manera victoriosa.

¡Por esto es que debemos leer la Biblia!, “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. (Hebreos 4:12)” la palabra de Dios esta viva, no se trata de letras muertas, un mismo pasaje nos puede enseñar muy diferentes cosas cada vez que la leemos, la Biblia contiene la Palabra de Dios y ha prevalecido por mas de dos mil años. Es un verdadero privilegio tener acceso a ella en nuestros días.

LA ORACIÓN es el medio más eficaz provisto por Dios para comunicarse con Él, “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. (Mateo 6:6)”; “Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús (1 Tes. 5.17-18)”

Dios busca adoradores en espíritu y en verdad.

(5) “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.(Juan 4:23-24)”

Es menester congregarse para ALABAR A DIOS de manera conjunta con otros creyentes.

(6) “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.(Hebreos 10:25)”

Leer la Biblia nos enseña esto y muchas cosas más. En ella aprendemos que no hay mejor voluntad que la voluntad de Dios, aprendemos que nos debemos a Dios y que Él siempre ve por nosotros, y que nuestra vida debe ser una vida de servicio al prójimo por amor a Dios.

“.....las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.(2 Timoteo 3:15)”

¿Sabias tu que menos del 30% de todos los Cristianos en el mundo han leído por lo menos una vez, la Biblia de tapa a tapa?. Hoy quiero animarte a leer la Biblia en forma sistemática, ¿cómo?, compromete con Dios para leer cada día por lo menos un capítulo, esto no te lleva más de cinco minutos, empieza con Mateo 1:1, y una vez que termines el libro de Apocalipsis (Revelaciones), inicias con Génesis 1:1. Esto te va resultar en muy grande bendición, no olvides orar, y pedirle a Dios que te revele su voluntad y sabiduría en cada lectura. De las 24 horas del día, no necesitas mas de cinco minutos para hacer esto a lo que te animo hoy, Hermano, hermana, si hoy inicias este compromiso delante de Dios, te aseguro que muy pronto habrás leído toda la Biblia y además te habrás hecho el hábito de escudriñarla con lo cual te estarás alimentando espiritualmente y fortaleciendo tu fe día a día.

Terminemos la meditación de reflexionando en el siguiente pasaje:

“22Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. 23Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. 24Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. 25Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace. Santiago 1:22-25”.

Dios te bendiga

14-ene-01

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